De casarse en un colegio a una "separación afectiva": así fue el matrimonio de Montero y su ex, Rafael Ibáñez Reche
A pesar de pensar muy diferentes, María Jesús Montero y Rafael Ibáñez encontraron un punto medio para su boda
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La política es la profesión de María Jesús Montero y lo cierto es que ha sabido labrarse una gran carrera, llegando a puestos de gran responsabilidad y convirtiéndose en una de las personas de confianza del presidente del Gobierno. Ahora se presenta como candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía, un puesto que le hace volver a sus raíces andaluzas, pues no hay que olvidar que nació y creció en Triana (Sevilla).
Más allá de sus logros profesionales, también hay un lado más personal en ella, más familiar, que no siempre deja salir, pero del que se siente especialmente orgullosa. Madre de dos hijas, a las que intenta mantener alejadas de su vida pública (y lo consigue, no es demasiado lo que se sabe sobre ellas), la vez que más titulares llenó su vida personal fue cuando se supo que se separaba de su marido, el abogado Rafael Ibáñez.
Junto a él pasó gran parte de su vida, una historia de amor que surgió cuando ambos estudiaban en la Universidad de Sevilla, él Derecho y ella Medicina.
Así fue el matrimonio de Montero y su ex, Rafael Ibáñez Reche
A pesar de sus diferencias, María Jesús y Rafael encontraron la manera de quedarse con todo lo que les unía y su relación siempre ha estado marcada por la comunicación y por la capacidad de ambos de ceder hasta encontrar un acuerdo. Esta manera de ver el mundo hace que sea más sencillo explicar cómo hicieron las cosas a lo largo de toda su relación.
De la misma edad, se conocieron gracias a la política, pero cuando ambos estaban estudiando en la Universidad de Sevilla, aunque carreras muy diferentes, tal y como hemos visto. Uno de letras y ella de ciencias, aunque a la hora de ejercer, optó por dedicarse más a la gestión sanitaria, es licenciada en Medicina y Cirugía, pero también técnica de Función Administrativa de Hospitales.
Montero siempre ha querido equilibrar sus ideas políticas con su fe, por eso, durante su juventud militó en las juventudes de Izquierda Unida, pero lo hacía a la vez que participaba en actividades de Acción Católica; fue en el Partido Comunista donde conoció a Rafael. Él era ateo, lo que podría haber sido un gran impedimento para su relación, sin embargo, ellos apostaron por el amor y supieron encontrar el punto medio, tal y como demuestra su boda.
"Fue una boda por la Iglesia, pero no en una parroquia en sí", explicó el propio Ibáñez a La Otra Crónica. "A muchos les chocó que alguien de Izquierda Unida aceptara un rito cristiano y así encontramos un punto intermedio, porque para ella era importante celebrar un matrimonio cristiano". La pareja se casó en un colegio concertado de Triana, porque era lo que Montero quería, con lo que ella se sentía más "cómoda", según reveló en una entrevista.
"Yo canté al final de mi boda 'El pueblo unido jamás será vencido'. Había personas comunistas, personas que se quedaron en la puerta porque no compartían la ceremonia y, cuando escucharon la canción, entraron". Una celebración que los novios diseñaron para ajustarse a lo que ellos querían.
A lo largo de su matrimonio, la pareja ha compartido mucho y también ha sabido 'discutir' mucho, sobre todo de política, algo que en su casa era muy frecuente, tanto que cuando sus hijas les escuchaban hablar del tema, no dudaban en quejarse. "Nosotros hemos hablado de política siempre desde que son pequeñas", recordaba Montero. "De hecho, muchas veces en las conversaciones familiares, antes de ser yo vicepresidenta ni nada de esto, mis hijas siempre dicen: "Ah, que estáis hablando de política, me voy'". Sus hijas, ambas estudiantes de Sevilla, no parecen tener intención de seguir los pasos de sus padres, por lo menos en lo profesional.
Era el año 2019 cuando se conocía la noticia de que Montero y su pareja habían decidido tomar caminos separados y separarse. Una decisión que llevó a una separación física entre ambos, también a lo que Rafael llamó "separación afectiva" en conversación con El Mundo, pero que no quedó plasmado en documentos, por lo que no se pudo hablar de un divorcio como tal.
Ambos han intentado que su separación sea lo menos dolorosa posible para su familia y Montero no ha dudado en referirse a él como su "mejor amigo". Tras la separación, ella ha continuado con su carrera y su vida en la capital, aunque de ganar las elecciones a la Junta de Andalucía puede que las cosas cambien. Rafael Ibáñez Reche es abogado en Comisiones Obreras y llegó a ser diputado de Izquierda Unida en el parlamento andaluz a finales de los años 90, actualmente lleva una discreta vida en Córdoba desde hace años.