Alma Bollo se sincera, en exclusiva, sobre la culpa y el peso de la maternidad: "En cuanto paras, tu casa se viene abajo"
La hija de Raquel Bollo nos muestra su lado más vulnerable la hablar sobre los peajes que paga por conciliar su vida profesional y familiar
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El universo de las redes sociales se ha vestido de gala para asistir a uno de los eventos más esperados de la temporada, el Lola Lolita Land. Entre carpas de circo y decenas de creadores de contenido, hemos podido hablar con uno de los rostros más mediáticos y queridos: Alma Bollo. La hija de Raquel Bollo y Chiquetete, que ya demostró ser una mujer fuerte y guerrera durante su paso por 'Supervivientes", nos ha regalado unos minutos donde ha dejado a un lado su faceta de influencer para mostrarnos su lado más vulnerable.
La culpa y el modo máquina de la maternidad
Detrás de los focos, los viajes y los eventos exclusivos, Alma se enfrenta cada día al que considera el mayor reto de su vida, que es ser madre. Lejos de romantizarlo, la andaluza es muy consciente de los sacrificios que conlleva conciliar su carrera con la crianza, "las mujeres somos como 24/7 en todo", reflexiona, ya que para ella, tener hijos le ha reforzado la idea de que "somos como una máquina, no podemos parar. En el momento en el que paras, tu casa se viene abajo".
La llegada de los hijos hace que le salgan "miedos que nunca había tenido", provocando que "la responsabilidad aumente por 3000". De hecho, Alma no ha podido evitar sincerarse sobre la temida "culpa maternal" por tener que separarse de los suyos por compromisos profesionales: "Llevo aquí en Madrid trabajando desde hace días y estoy fuera de casa...me siento mal". Sin embargo, saca fuerzas sabiendo que lo tiene que hacer para seguir adelante con su trabajo, porque unas personitas dependen de ti.
El alto precio de la fama y sus planes de vacaciones
Ser hija de una de las colaboradoras más famosas de España y haber participado en el reality más extremo de la televisión, hace que el anonimato sea algo muy alejado para ella. Al preguntarle qué haría si nadie la conociera, a Alma se le iluminan los ojos imaginando placeres muy sencillos: "Iría cantando por la calle todo el rato, chillando", nos cuenta entre risas.
A pesar de esa pequeña espina con al fama, la influencer sabe disfrutar al máximo de los suyos y ya tiene la mirada en las vacaciones haciendo un equilibrio perfecto entre la locura infantil y la paz de su hogar. Por un lado, le esperan "hoteles con toboganes" junto a sus pequeños, donde acabará reventada, y por otro aprovechará la suerte de vivir en Algeciras e ir a la playa para recargar pilas.
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