María Pombo, sobre la progresión de su esclerosis múltiple, diagnosticada hace seis años: "No quiero ser una carga”
La influencer habla sin tapujos de su enfermedad, y explica cómo la vive y qué pasos ha dado recientemente para controlar sus síntomas
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“Me da rabia que mi felicidad dependa tanto de la salud de mi familia”, se sinceraba hace algunas semanas María Pombo en el pódcast ‘A solas con…’, de Vicky Martín Berrocal. La influencer habló de todo con la diseñadora de moda, a quien le une, entre otras cosas, el hecho de tener cada una un ‘reality show’ en el que se narran sus respectivas andanzas familiares. Pero la salud de los suyos es nuclear para María, que mientras cuida de sus tres hijos lidia en paralelo con su enfermedad crónica, la esclerosis múltiple. Así la vive y así habla de ella.
El mismo problema que tiene su madre
“Yo con la esclerosis he vivido toda mi vida. No en mí, sino con mi madre, que es peor”, explicaba ante los micrófonos de Martín Berrocal. “Yo sufro más las cosas cuando le pasan a alguien que quiero que cuando me pasan a mí”. Pombo recordaba ver “a mi madre en la cocina pinchándose lo que yo me pincho ahora”, y decía que sus hijos viven ahora lo que vivió ella de pequeña. María se inyectaba esta medicación quincenalmente, pero hace poco, días después de su aparición en ‘A solas con…’, anunció en redes que cambia de tratamiento y se pasa a uno más eficaz. Esto supone tener la enfermedad más bajo control, pero a cambio tiene que renunciar a ser madre de nuevo.
Madre de tres hijos
Al respecto de la maternidad, María se confesaba ante Vicky y decía que su sueño siempre había sido ese, tener hijos. También contaba que disfruta mucho viendo a sus peques jugar juntos, y que en esos momentos le encantaría ser una de ellos. Pombo ha sido madre tres veces: la última el pasado enero, cuando nació Mariana. Vega, la mediana, pronto cumplirá 3 años, y Martín tiene 5. Precisamente estaba embarazada de Martín cuando, tras un montón de pruebas médicas, en el año 2020, le diagnosticaron la enfermedad que padece. “Lo he llegado a normalizar tanto que cuando me lo dijeron fue un respiro”, reconocía en el pódcast, ya que se imaginaba “lo peor” y, al saber que padecía la misma enfermedad que su madre, pudo procesarlo mejor: “Es que mi madre ha estado conmigo siempre, en todos los momentos importantes: en mis rupturas, en mi felicidad, en mi comunión, en mi boda. […] Entonces, por lo menos, voy a estar”, declaraba.
La enfermedad de las mil caras
“La realidad es que fue un shock tremendo y fue un susto, porque yo justo estaba embarazada de mi primer hijo, que era lo que había deseado toda mi vida”, continuaba. Pero confiesa que haber conocido esa enfermedad ha hecho que se lo tome con más calma: “Si no lo hubiese visto en mi madre me hubiese asustado muchísimo más”.
“Es la enfermedad de las mil caras”, decía María. En efecto, la esclerosis múltiple se vive de forma diferente en cada persona y evoluciona de una forma distinta, de la más leve a la más agresiva, donde se puede perder gran parte de la movilidad, aunque, tal como apunta la web Mayo Clinic, se divide por tipologías y la más habitual es la que combina recaídas y mejorías. En este tipo de esclerosis múltiple más frecuente, lo normal es que a las recaídas, de días o semanas, les sucedan periodos de mejoría “parcial o total” que pueden durar “meses e incluso años”.
Pero el futuro que le espera a María es incierto. “Mi enfermedad no tiene nada que ver a la de mi madre o a la de mi vecina”. “Vivo sin miedo”, confiesa, pero también reconoce que “es algo que pienso a diario”. “Me pesa, pero más que por mí, por llegar a ser dependiente de mi marido o de mis hijos, el ser una carga ”, y concluye: “Ojalá no llegue el momento de tener que depender o tenerme que mover con alguien”.