La verdadera causa de la muerte de la bruja Lola: un informe desmiente la paliza y revela la condena a su hijo por amenazas
Según ha confirmado 'El tiempo justo', el hijo de la Bruja Lola fue condenado a prisión por amenazas y aclaran la verdadera causa de la muerte de la vidente
La bruja Lola decidió apartar de su testamento a uno de sus dos hijos antes de su muerte, según 'El tiempo justo'
La muerte de la conocida vidente conocida como la Bruja Lola ha vuelto a situarse en el foco mediático tras las informaciones difundidas en los últimos días. El pasado miércoles, el programa 'El tiempo justo' sacaba a la luz el fallecimiento de la televisiva pitonisa, que durante años fue un rostro habitual en la pequeña pantalla, especialmente en la década de los 2000, donde alcanzó gran popularidad gracias a sus intervenciones y consultas esotéricas. Retirada desde hacía tiempo de la vida pública, su muerte no había trascendido hasta ahora, pasando siete años desde su fallecimiento hasta su conocimiento. Sin embargo, el caso dio un giro el viernes, cuando uno de sus hijos, Jesús, aseguró que su madre había muerto “de una paliza”, afirmando incluso que conocía a la persona responsable: “Tengo el nombre, la persona, fue una mujer”. Llegó a afirmar con rotundidad que “mi madre fue asesinada”, señalando además que “no podemos salir a la palestra y abrir fuego” al estar, según él, el caso bajo secreto de sumario.
No obstante, en la tarde de este 8 de junio, el programa ha desvelado nuevos informes que desmienten esa versión y apuntan a una causa de muerte completamente distinta, apoyada en documentación médica y judicial.
La verdadera causa de la muerte de la Bruja Lola
Según explicó el periodista Álex Álvarez, la secuencia clínica de la vidente está recogida de forma clara. “La bruja Lola ingresa el 30 de diciembre por un ictus en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla”, detalla, añadiendo que “unos días más tarde, todavía ingresada, fallece de un infarto”. Esta reconstrucción contradice directamente la hipótesis del asesinato defendida por su hijo, situando el fallecimiento dentro de un contexto médico.
Los datos aportados sitúan el origen del desenlace en un problema cerebrovascular que derivó posteriormente en una complicación cardíaca. De este modo, la versión médica sostiene que no existieron indicios de agresión externa en el proceso que llevó a su muerte.
El hijo de la Bruja Lola fue condenado a prisión por amenazas, según un informe judicial
El programa también ha mostrado un documento judicial que aporta contexto a lo ocurrido durante los días de hospitalización. En él se recoge que Jesús, hijo de la vidente, fue condenado a 13 meses de prisión por amenazas continuadas a uno de los médicos que atendieron a su madre en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
El texto recoge que “el Ministerio Fiscal elevó a definitivas sus conclusiones provisionales (…) calificando los hechos como constitutivos de un delito de amenazas continuadas”. Según los testimonios, el comportamiento del hijo fue intimidatorio. Un testigo declaró que le advirtió al facultativo que “tenía acceso a armas de fuego, que tenía formación militar (…) y que si su madre se moría iba a ir a por él”, además de describir una actitud agresiva con “patadas a las puertas” y golpes.
Otro testimonio incluido en el procedimiento añade que “se ponía a un palmo de la cara del doctor en actitud amenazante diciéndole que si su madre fallecía era su culpa porque la estaba envenenando”. Estos elementos reflejan la tensión vivida en el entorno hospitalario durante aquellos días.
La versión que dio Jesús sobre la muerte de su madre
Pese a los informes conocidos, Jesús mantiene su relato. En su entrevista, insistió en que presenció lo ocurrido: “No es que esté convencido, es que yo lo vi”. Además, señaló que la persona a la que acusa era “muy allegada” y que “curiosamente días después, esa persona murió”.
También explicó por qué no habían hecho pública esta versión antes: “No podemos salir a la palestra y abrir fuego”, apuntando a las limitaciones legales del caso. Aseguró además que cuentan con ayuda profesional: “Estamos en ello”, en referencia a la investigación que, según él, siguen desarrollando con un criminólogo.