Lucía Rivera, sobre lo más negativo de su profesión y la moda: "Cumplir con estándares desde que tengo 15 años"

La hija de Blanca Romero y Cayetano Rivera se sincera con Divinity sobre la parte más dura de la moda y la exposición pública, ¡dale play para ver sus declaraciones!
Alba Paul habla de su pérdida de peso en Supervivientes: "He recuperado, no paro"
Lucía Rivera atraviesa una etapa de cambios tanto a nivel profesional como personal. La modelo e influencer, hija de Blanca Romero y Cayetano Rivera, continúa consolidando su carrera internacional después de haber pasado varios meses en Australia por motivos laborales. Todo ello tras poner fin a su relación con Fernando Wagner, una ruptura que se confirmó el pasado mes de mayo y que marcó el cierre de una historia de amor que se prolongó durante cerca de dos años.
En medio de este momento de transformación, Divinity habló con la creadora de contenido durante la alfombra roja de NEW, el evento de moda y belleza organizado por El Corte Inglés, donde se sinceró sobre algunos de los aspectos menos conocidos de una profesión a la que lleva vinculada prácticamente toda su vida.
La reflexión de Lucía Rivera sobre su profesión
Aunque la moda es una de sus grandes pasiones y la actividad que ocupa buena parte de su día a día, Lucía reconoce que no todo ha sido sencillo. Desde muy joven ha tenido que convivir con una industria exigente, marcada por la imagen y la constante exposición pública. De hecho, cuando le preguntamos por la parte más negativa de su profesión, no dudó en señalar la presión que ha sentido desde la adolescencia: "La moda, por desgracia o por algo bueno, cubre el 90% de mi vida", explicó, dejando claro hasta qué punto su trabajo forma parte de su identidad y de su rutina.
Sin embargo, detrás de los desfiles, las campañas publicitarias y los eventos también existe una realidad mucho menos visible para el gran público. Al reflexionar sobre el lado más complicado de su carrera, la modelo fue especialmente sincera al recordar las exigencias a las que se ha enfrentado desde que comenzó a trabajar en el sector.
"Yo creo que la parte más estricta, quizás en mi caso, es tener que cumplir con unos estándares desde que tengo 15 años", confesó ante las cámaras de Divinity. En el caso de Lucía, además, esa situación se ha visto acompañada por una notable exposición mediática desde la infancia debido a la popularidad de sus padres.
Su relación con la fama y la exposición mediática
Precisamente sobre ese aspecto también quiso pronunciarse durante la conversación. A pesar de ser uno de los rostros más conocidos de su generación y acumular cientos de miles de seguidores en redes sociales, Lucía aseguró que nunca ha terminado de verse a sí misma como un personaje público: "Yo es que no me siento un personaje público", reconoció.
No obstante, admitió que hay determinadas situaciones que siguen resultándole incómodas, especialmente cuando el foco mediático se traslada a su esfera más íntima: "Cuando se habla de mi vida lo paso un poco mal", confesó. Sus palabras llegan apenas un mes después de que trascendiera el final de su relación con Fernando Wagner. Según se publicó entonces, la distancia habría sido uno de los principales motivos del desgaste de la pareja. Mientras él residía en Mallorca, Lucía se trasladó temporalmente a Sídney para continuar desarrollando su carrera internacional, una situación que terminó complicando la convivencia y los planes en común. Aun así, distintas informaciones apuntaron a que la ruptura se produjo de manera amistosa y que ambos mantienen una buena relación.
La felicidad en las cosas más simples
Más allá de la moda y de la exposición pública, Lucía también habló sobre aquellas pequeñas rutinas que le ayudan a mantener los pies en la tierra y encontrar momentos de felicidad en el día a día. La influencer no tuvo dudas al responder cuando le preguntamos dónde encuentra esa felicidad cotidiana. Y al profundizar un poco más en su rutina matinal, reveló cuál es el primer gesto que repite cada día al despertarse. Una filosofía tranquila y relajada que parece aplicar también a la forma en la que afronta el futuro: "Me gustaría que la vida me trajese lo que me tuviera que traer. Estoy un poco en ese punto de que sea lo que tenga que ser", admitió.
Dale play para ver la entrevista completa.