Lucía Pombo, en el hospital por una falsa alarma en la recta final del embarazo: "No soy nada exagerada ni quejica"

La mayor de las Pombo está apunto de dar a luz a su primera hija y ha contado su paso por el hospital debido a una falsa alarma
Álvaro López señala el rasgo de Lucía Pombo que preferiría no ver en su hija
Lucía Pombo vive la recta final de su embarazo con la vista puesta en la llegada de su primera hija. La influencer y piloto, de 36 años, y su marido, Álvaro López Huerta, ultiman los preparativos para dar la bienvenida a la pequeña Lola Belén, un significativo nombre para la hermana mayor de las Pombo, cuyo nacimiento está previsto para los próximos días. Después de compartir durante meses cómo ha vivido esta etapa, ahora ha revelado que estuvo a punto de acudir al hospital convencida de que había llegado el momento del parto, aunque finalmente todo quedó en una falsa alarma.
Lucía Pombo cuenta el "simulacro" antes del parto
Con 39 semanas de embarazo, Lucía Pombo ha contado en sus redes sociales el episodio que vivió junto a su marido y que les hizo pensar que la llegada de Lola Belén era inminente. La influencer explicó que todo ocurrió mientras se encontraba en el pueblo, después de salir de la piscina. "Ayer hicimos un simulacro", comienza relatando entre risas antes de dejar claro que no suele alarmarse con facilidad. "Yo no soy nada exagerada. No soy quejica, no me vuelvo loca, no busco donde no hay", aseguraba.
Sin embargo, confesaba que al salir del agua tuvo una sensación muy concreta. "Mi sensación fue que rompí aguas", explica, detallando que el líquido que notó "no era agua de piscina fresquita" y que "no era voluntario lo que estaba saliendo", circunstancias que le hicieron pensar que podía tratarse del inicio del parto.

Pese a ello, afirmaba que mantuvo la calma. "No me estresé nada, no me asusté", recordó. Aun así, la pareja decidió no correr riesgos: prepararon las maletas y regresaron a Madrid. Durante el trayecto, según contó, incluso se encontraron con un importante atasco antes de dirigirse directamente al hospital. Antes de llegar, Lucía llamó a su matrona para avisar de lo que estaba ocurriendo. "Yo creía que había roto aguas", explica, por lo que el equipo sanitario ya estaba prevenido para recibirla.
Una vez allí, los médicos le realizaron una prueba para comprobar si realmente había perdido líquido amniótico. "Me hicieron una especie de PCR donde se detectaba si lo que había soltado era líquido amniótico y no fue líquido amniótico", cuenta. El resultado confirmó que todo estaba bien y la pareja pudo regresar a casa. "Esto sigue aquí, estupendo, fantástico. De 39 semanitas", ha comentado con humor, reconociendo además que esta experiencia le sirvió para comprobar cómo está afrontando el final del embarazo. "Me di cuenta de que estoy en paz. No sentía dolor, no sentía contracciones, no sentía nada", añade.
Sus palabras antes de dar a luz: "No queda nada"
Poco antes de esta falsa alarma, Lucía Pombo habló con la prensa durante el bautizo de su sobrina Mariana, la hija menor de María Pombo. Allí reconoció que afronta con ilusión los últimos días antes del nacimiento de su primera hija. "A un mes, no queda nada", afirmaba entonces al referirse a la llegada de Lola Belén. También confesó que, aunque los nervios son inevitables, estos están relacionados con el cambio que supondrá convertirse en madre. "Creo que estoy nerviosa como todas las madres por lo que se me viene, es decir, ser madre", explicó.
En cambio, aseguró sentirse tranquila respecto al parto. "Miedo con el parto no, gracias a Dios", señaló. Además, ya adelantó uno de los momentos que espera vivir cuando nazca la pequeña: "Y luego, por supuesto, bautizarla, que tomaré nota de mis hermanas".
