Así está Mari Luz, la madre del bodeguero Iván Sanz Cid, tras el accidente en el que han muerto su hijo y su familia
La madre del bodeguero no ha estado presente durante la capilla ardiente para despedir a su hijo, su nuera y sus nietos
La hija de nueve años de Iván Sanz Cid, "consciente de todo" tras ser la única superviviente del fatal accidente familiar
Valladolid ha acogido en las últimas horas el primero de los actos de despedida a una conocida familia de la ciudad, la del bodeguero Iván Sanz Cid, fallecido este pasado domingo en un accidente de coche en el que también han muerto su mujer y dos de sus hijos, y del que solo ha sobrevivido su hija pequeña. Famoso en su tierra por su labor al frente de la bodega Dehesa de los Canónigos, y con varias amistades personales con rostros famosos, hasta su capilla ardiente se acercaba este lunes uno de ellos, el periodista José Ribagorda, que ha transmitido cómo se encuentra el resto del entorno familiar y, particularmente, la matriarca del clan, Mari Luz Cid, la madre de Iván.
Su labor al frente de la mencionada bodega, una de las referentes en el ámbito de la Denominación de Origen Ribera del Duero, que gestionaba junto a su hermana Belén, permitió que Iván entablase contacto y amistad con nombres del mundo de la comunicación o los medios de comunicación. El que fuera presentador de Informativos Telecinco ha estado presente, junto a amigos, familia y representantes del sector en el tanatorio de Las Contiendas, en la capital castellanoleonesa, y ejerció como una suerte de portavoz de la familia para dar algunas novedades a la prensa allí congregada.
Entre otras cuestiones, las palabras del periodista han permitido conocer cómo vive el entorno de la familia la trágica noticia del accidente. Pepe ha contado que se encuentran todos "sin palabras" y que a él mismo le estaba costando poder dirigirse a los medios, debido al shock que están atravesando. "Esto rebasa toda la lógica, no hay consuelo posible, es una tragedia de una magnitud tremenda", reconocía el comunicador madrileño, que ha puesto en valor a la figura del bodeguero, de quien ha asegurado que era una persona "muy querida", destacando los "valores" que imperaban en el clan Sanz Cid.
La madre del bodeguero, "muy afectada" tras el fatal accidente
El periodista ha dado la última hora sobre Carlota, la hija pequeña del bodeguero, de nueve años y que permanece en el hospital tras el accidente, habiendo sido intervenida quirúrgicamente y estando ya fuera de peligro, muy arropada por los suyos tras ser "consciente" de todo. Pero, además, ha tenido palabras para otro miembro de la familia: se trata de Mari Luz Cid, la madre de Iván, que ha perdido a su hijo a los cuarenta y ocho años, pero también a su nuera, Irene Garrido, y a sus nietos Irene y Álvaro, de diecisiete y catorce años.
Según Ribagorda, la madre del bodeguero está viviendo un momento muy complicado tras las mencionadas pérdidas familiares. "Está muy, muy afectada", ha reconocido sobre Mari Luz, explicando que ha tenido que medicarse incluso y revelando que había preferido no acudir a la capilla ardiente: "Está con tratamiento, con tranquilizantes, porque no ha querido ni venir hoy aquí para no soportar la carga emocional de dar tantos abrazos", ha revelado. Este miércoles, la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid acoge la misa de funeral de la familia, sin aclarar el periodista si Cid acudirá o no a la misma.
Así es Mari Luz Cid, la matriarca de la familia
María Luz Cid es una figura también conocida entre la sociedad vallisoletana. Su marido, Luis Sanz, y ella fueron quienes fundaron la bodega Dehesa de los Canónigos y quienes la convirtieron en un referente del sector vitivinícola durante tres décadas y media de trabajo. Por su trabajo, ambos recibieron en 2024 el Premio Fundación UEMC a ‘Toda una vida dedicada al mundo del vino’, otorgado por la Fundación de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. La empresaria había tenido que hacer frente el año pasado también a una dura pérdida familiar: la de su marido, fallecido en mayo de 2025 tras un tiempo enfermo.