Famosas embarazadas

Lucía Pombo, embarazada de 39 semanas, se encuentra una serpiente en casa: "La primera reacción es cagarte de miedo"

Lucía Pombo y una culebra. Fotomontaje con imágenes de Instagram
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Apenas unos días antes de dar la bienvenida a su primera hija, Lucía Pombo continúa compartiendo con naturalidad cómo está viviendo la recta final de su embarazo. La influencer y piloto, que se encuentra ya en la semana 39 de gestación, está ultimando los preparativos para el nacimiento de la pequeña Lola Belén junto a su marido, Álvaro López Huerta. Hace solo unos días protagonizó una falsa alarma que les llevó a desplazarse al hospital al pensar que había llegado el momento del parto, aunque finalmente todo quedó en un susto. Ahora, la hermana de María Pombo ha vuelto a sorprender a sus seguidores al revelar el inesperado incidente que vivió mientras se encontraba en la casa familiar del pueblo.

El susto de Lucía Pombo con una culebra en el salón de su casa

Ha sido a través de las historias de su perfil de Instagram donde Lucía Pombo ha enseñado a sus seguidores una escena que hasta ahora no había compartido. "Se me olvidó enseñaros esto", comenzaba diciendo antes de mostrar la imagen de una pequeña culebra que apareció en el salón de la vivienda. "¿Qué os parece la culebra de collar que nos encontramos el otro día en el salón de casa del pueblo? Qué agradable situación", comentaba con ironía.

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La influencer reconocía que la primera reacción fue de auténtico miedo. "La primera reacción cuando ves una serpiente en tu casa es de cagarte de miedo y de asco y de todo", confesaba, explicando que tanto ella como el resto de su familia sienten un gran rechazo hacia estos animales. Sin embargo, admitía que, pese al impacto inicial, no quiso hacerle daño. "La tendencia es querer matarla, pero la realidad es que a mí no me sale del tirón matar a un animal que, bueno, se perdió, se despistó y se metió en el salón. No tenía que estar ahí", explicaba.

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Ante la situación, Lucía y su marido optaron por informarse antes de actuar. "Lo que hicimos fue buscar en ChatGPT", relataba, asegurando que todo apuntaba a que se trataba de una culebra de collar. Después consultó con un amigo que está preparando las oposiciones para guarda forestal, quien confirmó que era "una especie súper rara de ver", que además era una cría y que se trataba de un ejemplar "completamente inofensivo". La creadora de contenido aprovechó para explicar algunas de las curiosidades que le contaron sobre este animal. Según señaló, cuando se siente amenazada puede "modificar la forma de su cabeza para parecer una víbora" o incluso "hacerse la muerta" para evitar ataques.

Aunque ya sabían que no suponía ningún peligro, reconoció que deshacerse de ella no fue sencillo. "Nos costó un poco, nos dio un poco de grima cogerla porque aunque sepas que es inofensiva da un asco que te mueres", admitía. Finalmente consiguieron sacarla de la vivienda. "La cogimos con una pala y la mandamos fuera en un cubo para que se fuera a buscar a su madre, a su prima o a quien quisiera, pero en casa...", concluía entre risas.

La falsa alarma que le hizo pensar que el parto había comenzado

Este inesperado incidente llega apenas unos días después del susto que vivió al creer que había roto aguas. También mediante Instagram, Lucía contó que todo ocurrió después de salir de la piscina mientras estaba pasando unos días en el pueblo. "Ayer hicimos un simulacro", bromeaba al recordar el momento.

La influencer insistía en que no suele alarmarse fácilmente. "Yo no soy nada exagerada. No soy quejica, no me vuelvo loca, no busco donde no hay", afirmaba. Sin embargo, la sensación que tuvo fue muy distinta a cualquier otra. "Mi sensación fue que rompí aguas", explicaba, detallando que el líquido que notó "no era agua de piscina fresquita" y que "no era voluntario lo que estaba saliendo".

Aunque aseguró que en ningún momento perdió la calma, tanto ella como Álvaro decidieron regresar a Madrid y acudir al hospital por precaución. "No me estresé nada, no me asusté", recordaba. Allí le realizaron una prueba para comprobar si realmente había perdido líquido amniótico. "Me hicieron una especie de PCR donde se detectaba si lo que había soltado era líquido amniótico y no fue líquido amniótico", revelaba.

Finalmente, todo quedó en una falsa alarma y la pareja pudo regresar a casa. "Esto sigue aquí, estupendo, fantástico. De 39 semanitas", decía con humor, antes de reconocer que esta experiencia también le permitió comprobar cómo está afrontando los últimos días de embarazo. "Me di cuenta de que estoy en paz. No sentía dolor, no sentía contracciones, no sentía nada", concluía.