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Rubén Amón cuenta cómo salió del grave accidente de moto que ha sufrido: "Podría haber sido una tragedia definitiva"

Rubén Amón, en una imagen de archivo
Rubén Amón, en una imagen de archivo. Getty Images
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Rubén Amón ha reaparecido después del accidente de moto que sufrió el pasado lunes, 27 de julio, en la autovía A-2, en Madrid. El periodista y escritor fue trasladado al Hospital de La Princesa tras el siniestro y, días después, ha querido contar en primera persona cómo vivió aquel momento y cómo fue el dispositivo que le atendió desde el primer instante. En un artículo publicado por 'El Confidencial tras recibir el alta, explica que las consecuencias del accidente fueron menores de lo que podían haber sido y aprovecha para agradecer la actuación de todas las personas que le auxiliaron en la carretera y del personal sanitario que participó en su atención.

El relato de Rubén Amón sobre cómo consiguió salir del accidente

Rubén Amón ha relatado que el accidente pudo haber tenido un desenlace muy distinto. "El asfalto de la A-2 no entiende de privilegios ni de biografías", escribe al recordar el momento del impacto. "Cuando la gravedad y la velocidad se alían, la vulnerabilidad es absoluta y democrática", añade antes de reconocer que "podría haber sido una tragedia definitiva".

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Pese a la gravedad del accidente, el periodista explica que las lesiones quedaron finalmente en "una colección convencional de quemaduras, abrasiones y puntos de sutura", un resultado que considera fruto de "esa contabilidad milagrosa de la suerte".

Buena parte de su testimonio está dedicado a las personas que le ayudaron en los primeros minutos. Amón recuerda que fueron "unas mujeres que, sin dudarlo un segundo, frenaron su marcha para socorrer a un desconocido tendido en la mediana". Para él, aquel gesto fue determinante y asegura que "ese primer gesto instintivo de solidaridad cívica fue la antesala de un engranaje institucional perfecto".

Rubén Amón

A continuación, el periodista describe la intervención de la Policía Municipal, del SAMUR y del Hospital de La Princesa. Sobre los agentes, afirma que actuaron "con una sensibilidad y una templanza capaces de calmar el temblor de quien aún no sabe muy bien qué parte de su cuerpo sigue entera". De los sanitarios destaca que "no solo aplicaron la técnica y el protocolo", sino que también aportaron "una capa de cariño y humanidad".

Durante su estancia en el hospital, Amón asegura que pudo comprobar el trabajo coordinado de los profesionales que le atendieron. En su artículo señala que había "una abrumadora masa de profesionales trabajando al unísono", atendiendo a cualquier paciente con el mismo compromiso, independientemente de quién fuera.

El periodista concluye su reflexión insistiendo en que su caso forma parte de "una anécdota afortunada dentro de la estadística viaria", aunque reconoce que la experiencia le permitió comprobar el funcionamiento de los servicios de emergencia. "En esta ciudad, cuando caes al abismo, hay un sistema impecable preparado para recogerte en el aire", resume como cierre de un relato con el que ha querido poner el foco en la labor de quienes hicieron posible que hoy pueda, como él mismo dice, "vivir para contarlo".