Toñi Moreno habla de la relación que tuvo con un hombre "bastante más mayor" que ella: "No lo desearía para mi hija"

En una entrevista a Vanitatis, Toñi Moreno ha contado que tuvo una relación con un hombre "bastante más mayor" que ella
La familia de Toñi Moreno más allá de su hija Lola: su madre, sus dos hermanas y su sobrino Pepe
Toñi Moreno, que trabaja desde los 14 años, siempre fue consciente de que su sueldo hacía falta en su casa y, aunque se independizó siendo muy joven, ayudó económicamente a su familia. Fuera de casa, su primer trabajó llegó a los 17 años y, un poco más tarde, cuando cumplió 20, ya vivía por su cuenta. "Mi primer piso de alquiler estuvo en Algeciras y también viví un año en Madrid. En realidad, siempre he estado fuera de casa, intentando ayudar a mi familia en todo lo posible", cuenta ahora en una entrevista a Vanitatis en la que hace un repaso por su infancia y juventud.
La presentadora, que opina que los profesores suelen ejercer "una gran influencia" cuando eres un niño, recuerda a la hermana Blanca, del colegio de las Hijas de San José, que era su profesora de música. "La admiraba profundamente; incluso le escribí una canción. Me parecía guapísima, se expresaba muy bien y era maravillosa. Llegué a querer ser monja porque deseaba parecerme a ella. Me marcó muchísimo", ha contado al medio citado. Pero Toñi Moreno también recuerda su primera relación, que fue con un hombre "bastante mayor" que ella.

El primer novio de Toñi Moreno, una experiencia que marcó su vida
En este repaso por su pasado a la presentadora le han preguntado cómo recordaba su primer amor, a lo que Toñi ha contado que, "como buena lesbiana", al principio tuvo un novio, "como les ha ocurrido a muchas mujeres". "Me enamoré de un hombre bastante mayor que yo y viví una relación que, sinceramente, no desearía para mi hija. No tuve ese amor adolescente bonito, inocente y despreocupado. Creo que aquella experiencia también me marcó de alguna manera", recuerda.
En una entrevista que concedió a Ana Milán en 'Ex. La vida después', Toñi confesó que, nacida en el seno de una familia tradicional y con una educación muy católica, es "muy antigua" y le ha costado "creer en el amor". "No de salir del armario, de contarme a mí misma. Yo he tardado muchísimo, yo he salido con muchos chicos porque yo no quería ser lesbiana", dijo entonces.

La periodista conserva a todas sus amigas de su infancia y siguen "muy unidas". Juntas tienen un chat llamado "sanluqueñas ilustres" que les permite mantener el contacto y estar informadas de sus vidas. Pero, su tuviera que destacar a alguien, Toñi lo hace con Miriam Yera, una niña que entró en su clase cuando tenían 15 años. "Nos íbamos juntas a la playa a leer poesía y ella me descubrió a Benedetti, a Isabel Allende y una forma de entender la vida basada en los sueños y los propósitos. Hoy sigue siendo una de mis mejores amigas. Cuando trabajó en Mozambique y tuvo allí a su hijo, fui a ayudarla. Adoro a su familia y la admiro muchísimo. Es una persona que ha marcado mi vida", ha terminado contando en este repaso por lo que fue su infancia y adolescencia.
