Así es la familia de Mónica García: de sus padres psiquiatras a sus tres hijos

Mónica García comparte profesión con sus padres, por lo menos en cierta manera
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Algunas personas tienen clara su vocación en la vida y la de Mónica García parece ser ayudar a las personas, ya sea a través de la medicina, que estudió y ejerció durante bastante tiempo, o a través de la política, a la que se dedica actualmente de manera profesional. Ambas son importantes para ella y con ambas parece tener un vínculo especial porque ha podido convivir con ellas toda su vida, es 'cosa de familia'.
Ella intenta que su vida personal se mantenga alejada de los focos, es consciente de que en ocasiones de mayor tensión todas las miradas están puestas en ella y en los suyos y por eso intenta mantener a sus seres queridos apartados de conflictos, aunque no siempre sea posible. Así, hay algunas cosas que se conocen sobre su infancia, su familia y su situación actual que ayudan a conocer un poco más de ella como persona y no solo como profesional.
La familia de Mónica García: de sus padres psiquiatras a sus tres hijos
Su familia es para ella motivo de orgullo, por eso, aunque intente mantenerles apartados de conflictos, no oculta en ningún momento quién es y de dónde viene. Aunque comparte profesión con sus padres, más o menos, no es igual con sus abuelos, por lo menos en el caso paterno, puesto que ambos se dedicaron al mundo del arte.
Su abuela era actriz, Amparo Reyes, dedicada al teatro durante mucho tiempo. Su abuelo, Eusebio García Luengo, fue un escritor y dramaturgo encuadrado en la generación del 36. Compartió experiencias con otros muchos escritores de su época y era un habitual de las tertulias del Café Gijón, cuyo premio recibió en 1950 con la novela 'La primera actriz', inspirada en su propia esposa y su carrera. El matrimonio tuvo cuatro hijos, siendo el segundo de ellos Sergio, quien sería el padre de Mónica García.
Sergio trabajó como psiquiatra en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, participó en los movimientos de transformación de la asistencia psiquiátrica durante los años posteriores al franquismo. Esta postura la defendió a lo largo de toda su vida y no solo durante su juventud, siempre permaneció vinculado a las corrientes alternativas de la asistencia, defendiendo una sanidad pública y universal. Nunca ocultó sus ideas políticas, por las que estaba dispuesto a pelear, fue militante del Partido Comunista y también diputado en la primera legislatura de la Asamblea de Madrid.
Mónica no oculta el orgullo que siente por su padre, pero tampoco el que siente por su madre, quien falleció en el año 2006 y también ejerció como psiquiatra. "Me enseñó que la política de lo cotidiano es la que mueve el mundo", dijo de ella en una publicación de Instagram recordándola. Porque siempre la tienen presente, tanto ella como su hermano, y en los momentos importantes no pueden evitar pensar en ella, imaginando que estaría orgullosa de las personas en las que se han convertido.
Mónica quiso seguir, en parte, los pasos de sus padres, aquello que había visto desde pequeña, pero lo hizo a su manera. Estudió Medicina y Cirugía en la Universidad Complutense de Madrid, pero después se especializó en anestesiología, que es a lo que se ha dedicado en el Hospital 12 de Octubre de Madrid hasta que su carrera política pasó a un primer plano y tuvo que dejarla aparcada.
Junto a su familia, se crio en el céntrico barrio de Ibiza (Madrid), en una casa de la que pasó a ser propietaria junto a su padre y su hermano tras el fallecimiento de su madre; de ella también heredó un chalet en Cercedilla, propiedades que declaró cuando pasó a ser diputada en la Asamblea.
Igual que presume con orgullo de sus padres, no lo hace menos de sus hijos, aunque en este caso pone especial cuidado para que los menores de edad continúen disfrutando de cierto anonimato. Es madre de tres hijos, dos niños y una niña que nació en 2015 y que se convirtió en protagonista al nacer por motivos de conciliación. Su madre no quiso renunciar a pasar tiempo con ella y la llevaba con ella a la Asamblea de Madrid.
"Soy madre de tres hijos maravillosos a los que tengo pensado dejar como herencia un mundo más justo y una sociedad mejor. Ellos saben que cuando me empeño en algo, me empeño de verdad", dijo hace años durante una entrevista. "Yo quiero que mis hijos estén conmigo o con su padre, por eso muchas veces me veo trabajando por la noche. Actualmente, no hay conciencia de que la conciliación consiste en renunciar. La vida laboral es muy larga y el cuidado de los menores es muy corto. Lo quiero aprovechar, si con eso me pierdo cosas, pues me las he perdido, no tengo ningún problema".
Del padre de sus hijos, Enrique Montañés García, salvo por las sonadas polémicas que protagonizó a causa del Bono social Térmico, poco se sabe, salvo que la pareja protagonizó un discreto divorcio en 2023, tal y como publicaron en El Debate.
