Bodas de famosos

Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez revelan por qué se han casado en el salón de su casa y si harán una gran boda

Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo. Cordon Press
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Durante los últimos días, todas las miradas han estado puestas en Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez. Después de varias semanas de rumores sobre su enlace, la pareja confirmó el pasado 11 de agosto que se había casado compartiendo una fotografía de sus manos con las alianzas. Ahora, apenas unos días después de darse el 'sí, quiero', han salido a la luz las primeras imágenes de su boda a través de Vogue, donde ambos han contado algunos detalles de una ceremonia que decidieron mantener alejada de la exposición pública y han explicado por qué eligieron celebrar su enlace en el salón de su casa.

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El motivo por el que Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez se casaron en el salón de su casa

Frente a las especulaciones sobre una gran boda con numerosos invitados, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez optaron por una ceremonia íntima junto a sus hijos. La modelo explica que la decisión respondía a su deseo de celebrar su décimo aniversario de una manera diferente y compartir ese momento únicamente con su familia.

"Hemos decidido hacerlo en el salón de nuestra casa", cuenta Georgina a 'Vogue'. No se trata de un espacio elegido al azar. Es el lugar en el que la pareja y sus hijos desarrollan buena parte de su vida cotidiana: "Donde desayunamos, almorzamos y cenamos, y donde vivimos la realidad de nuestras vidas".

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Para Georgina, precisamente esa normalidad era lo que hacía especial la elección. La modelo recuerda que durante su infancia imaginaba una boda muy diferente: "Soñaba con el castillo más grande, el carruaje más lujoso, el vestido más largo, una corona llena de diamantes". Sin embargo, con el paso de los años cambió de opinión y ahora quería "algo íntimo, con mi pareja y nuestros hijos, en casa".

Además, tenía en mente un recuerdo para sus hijos. "Dentro de 30 años quiero que los niños piensen: 'Algo maravilloso ocurrió en esta mesa: los votos matrimoniales de nuestros padres'", explica. Cristiano, fiel a su sentido del humor, interviene para puntualizar: "Probablemente no será la misma mesa. Quizás cambiemos la decoración".

Los niños tuvieron precisamente un papel central en el enlace. Georgina asegura que serían "los protagonistas, como lo son en nuestro día a día". Tras la ceremonia, la pareja acudió al Santuario de Nuestra Señora de Fátima para recibir una bendición.

¿Celebrarán Cristiano y Georgina una boda más grande?

La ceremonia celebrada en casa no significa que la pareja haya descartado una celebración con familiares y amigos. De hecho, Georgina confirma que existe la intención de organizarla en el futuro. "En el futuro tendremos una gran boda para poder celebrarla con familiares y amigos", asegura la modelo. El motivo por el que no lo han hecho ahora tiene que ver, entre otras cuestiones, con el año que han vivido y sus compromisos laborales, deportivos y familiares. Georgina también explica que, pese a disponer de casas, coches, caballos o incluso islas, en su vida hay algo que resulta más difícil de conseguir: la intimidad. "Todo eso lo tenemos al alcance de la mano cada día. Pero algo íntimo... eso es más inusual para nosotros", reconoce. Por ahora, por tanto, el matrimonio ha elegido celebrar su enlace de puertas para dentro y dejar para más adelante la fiesta con sus seres queridos.

El 11 de agosto, una fecha especial en su historia de amor

La elección de la fecha tampoco fue casual. Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez se dieron el 'sí, quiero' el 11 de agosto, justo diez años después de haberse conocido en una tienda Gucci de Madrid.

En agosto de 2016, Cristiano entró en el establecimiento acompañado por su hijo Cristiano Jr. Georgina, que tenía entonces 22 años, estaba trabajando allí como dependienta después de haber regresado a España. Sin embargo, aquel día no estaba previsto que trabajase: había acudido para sustituir a una compañera. Para ella, fue "el destino".

Cristiano recuerda aquel primer encuentro: "Estaba de espaldas a ella y entonces me giré y la vi. Nuestras miradas se cruzaron". Georgina resume aquel momento con dos palabras: "Fue un sueño". Él coincide: "Sí, un sueño".

Diez años después de aquel encuentro, la pareja decidió convertir esa fecha en el día de su boda. "No quería que mi décimo aniversario pasara desapercibido", explica Georgina. Así, el matrimonio ha unido en una misma fecha el comienzo de su relación y una nueva etapa de su historia juntos.