José Coronado y sus años viviendo "de noche" de joven durante la movida madrileña: "Era terrible"
El protagonista de series icónicas como 'El Príncipe' recordó cómo terminó recalando en el mundo de la interpretación casi por casualidad
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“Algo he tenido que hacer en otra vida para que se me premie tanto en esta”, decía un emocionado José Coronado en mayo de 2025, cuando recibió la Gran Cruz de la Orden del 2 de Mayo en Madrid. La capital del país no solo fue el lugar donde nació, sino donde se fraguó el origen de su carrera como actor. En aquel acto mencionó con cierta nostalgia la movida madrileña: el intérprete, de 69 años, “Viví épocas tan maravillosas como la década de los 80, con esa movida madrileña”. Sin embargo, un año después aquella etapa recordó el mencionado movimiento contracultural de una forma un tanto distinta. Y hay un porqué que tiene que ver, y mucho, con su trabajo de entonces.
Un actor que llegó tarde a su profesión
Más allá del reconocimiento que le prodigó la Comunidad de Madrid, Coronado como actor ha llegado a lo más alto. Y eso que comenzó tarde, en torno a los 30 años. El protagonista de ‘Entrevías’ o ‘El Príncipe’ (una serie que vuelve a estar de actualidad y que se puede volver a disfrutar en Mediaset Infinity) repasó su trayectoria y sus orígenes en el mundillo de la interpretación en ‘Días de cine’. En plena movida madrileña, el actor buscaba su camino después de haber intentado estudiar Medicina y luego Derecho (y de dejar ambas sin concluir). Sin embargo, reconoce que aquellos seis años universitarios le vinieron muy bien para su carrera actoral.
Tras aquellos vaivenes como estudiante, se lanzó al mundo del emprendimiento. Tuvo una agencia de viajes, otra de modelos, fue coreógrafo y también modelo “y luego ya me metí en el mundo de la hostelería, que era muy duro”. En concreto, fue dueño de un restaurante.
Los durísimos años trabajando y viviendo de noche
La movida madrileña tenía dos caras: la de los jóvenes que se divertían en los locales más famosos del barrio de Malasaña y el de los entregados trabajadores y hosteleros que echaban todas las horas del mundo para poder sacar para vivir. “Yo estuve viviendo de noche diez años y estaba absolutamente sobrepasado por esa esclavitud que te da la hostelería”, reconocía en esta misma entrevista. "Encima me pilló en los años de la movida. Era terrible".
Fue el azar el que puso la interpretación en su camino: “Tenía yo una novieta en ese momento […], Maru Valdivielso [a la que has podido ver en series como ‘El comisario’], una actriz que estaba dando clases con Cristina Rota, y que viéndome como estaba yo de estresado me dijo: ‘¿Por qué no te vienes a olvidarte de todo?”. La desesperación de José Coronado por escapar de aquella servidumbre de la hostelería hizo que se animara a dar clases de aquello… como podrían haber sido de ballet, confesaba.
La interpretación como terapia para escapar al estrés
“Al segundo día de estar allí, dije: ‘Pero bueno, pero si lo que estáis haciendo aquí es jugar”, comentaba el actor, que habló con la famosa formadora de actores sobre si tenía posibilidades de triunfar. Ella le contestó: “Bueno, depende de ti; tienes facha y depende de lo que te esfuerces”. A la vista está que se esforzó: al poco tiempo ya tuvo su primera audición para una obra de teatro con Lluís Pasqual en la que apenas decía unas frases. Sin embargo, reconoce que esa primera experiencia le sirvió para darse cuenta de que era su lugar, y dijo: “Voy a por todas”. Vendió su parte del restaurante y emprendió la última y definitiva aventura profesional de su vida.
Desde entonces, no ha parado de trabajar. Su talento está avalado por dos premios Goya: el último fue en 2023 por ‘Cerrar los ojos’, pero en la memoria colectiva quedará por siempre su Santos Trinidad en ‘No habrá paz para los malvados’, con el que obtuvo el primero. Una carrera cuajada de éxitos que comenzó por casualidad, pero de la que se enamoró en el primer minuto.