Verónica Dulanto, sobre la perimenopausia, el edadismo y lo que más le preocupa: "Me puede causar un trauma"

Verónica Dulanto reflexiona en una entrevista exclusiva con Divinity sobre el edadismo en televisión y reivindica el lugar de las mujeres más allá de los 50
La periodista, que asegura estar "en su prime", aborda además la perimenopausia, el autocuidado y su preocupación por el uso de las redes sociales en menores
Verónica Dulanto está a punto de cumplir 48 años y lo hace sintiéndose mejor que nunca. Sin embargo, trabajar delante de las cámaras durante más de dos décadas le ha permitido comprobar que el paso del tiempo no siempre se juzga de la misma manera en hombres y mujeres.
En una entrevista exclusiva con Mediaset Infinity, la presentadora reflexiona sobre el edadismo en televisión y lanza una pregunta: "¿Cuántas presentadoras hay en este país que pasen de los 65 o 70 años?". Una realidad que le lleva a plantearse si las comunicadoras siguen teniendo una especie de "fecha de caducidad" determinada por su año de nacimiento. Ella, desde luego, no piensa ponérsela. Cuando le preguntamos si se imagina presentando con 70 años, responde tajante: "¿Por qué no?". Para la periodista, la experiencia, el currículum y la trayectoria deberían pesar mucho más que la edad o el físico.
El paso de los años también trae cambios de los que habla con naturalidad. Verónica reconoce que todavía ve la perimenopausia relativamente lejos, aunque sus amigas ya le han recomendado prepararse físicamente para esa etapa. Y hay una posible consecuencia que sí le preocupa: "Como me dé por el insomnio a mí me puede causar un trauma", bromea la periodista, que confiesa necesitar ocho o nueve horas de sueño para encontrarse bien.
Cuidarse, hacer ejercicio, descansar y, sobre todo, reservarse un espacio propio se han convertido en prioridades para ella. "Es vital. Para mí es primordial", asegura sobre un autocuidado que ha aprendido también observando a su madre.
Verónica Dulanto, sobre su cuerpo a los 47: "Estoy en mi prime"

Cumplir años no supone un problema para Verónica Dulanto. Todo lo contrario. "Creo que estoy mucho mejor que cuando tenía 26 años", asegura. A sus 47 y acercándose a los 50, afirma encontrarse incluso mejor físicamente y define este momento de su vida con una expresión que ha tomado prestada de sus hijas: "Estoy en mi prime".
Eso no significa que sea ajena a los cambios físicos. La periodista habla abiertamente de las transformaciones que experimenta el cuerpo entre los 40 y los 50 y recuerda un comentario que recibió después de publicar unas fotografías en Instagram: "¿Cómo es posible que a tu edad tengas tanta celulitis?". Una crítica que le dolió especialmente porque procedía de otra mujer y que utiliza para reflexionar sobre la presión estética femenina. "Todo es criticable en la mujer", lamenta Verónica, que reivindica las arrugas, los cambios corporales y la necesidad de dejar de exigir a las mujeres una imagen imposible.
En el vídeo, Verónica nos cuenta cómo ha cambiado la relación con su cuerpo, por qué empezó a hacer ejercicio después de los 45 y cómo gestiona verse diariamente en televisión, donde asegura que las mujeres siguen estando mucho más expuestas que los hombres a las críticas sobre su físico. Dale play.
Su preocupación como madre por los filtros y las RRSS: "Viven en una realidad irreal"

Esa presión estética adquiere para Verónica una dimensión diferente cuando mira a sus dos hijas, de 15 y 12 años. Ambas pertenecen a una generación en la que la televisión prácticamente ha desaparecido de su consumo diario y el móvil, las plataformas y las redes sociales ocupan su lugar.
Como madre de dos chicas adolescentes, Dulanto reconoce que le preocupa especialmente la normalización de los filtros. Incluso admite que pregunta a su hija mayor por qué sus vídeos de TikTok aparecen siempre retocados: "Está demasiado producido", asegura. Lo que realmente le inquieta es que puedan terminar creciendo en lo que define como una "realidad irreal", en la que las imágenes retocadas condicionen la forma de juzgarse a sí mismas y a los demás. Por eso intenta inculcarles que jamás se debe valorar a una persona por su físico.
¿Prohibir las redes es la solución? Verónica lo tiene claro: prefiere educar, informar y construir una relación de confianza con sus hijas antes que fiscalizar constantemente sus teléfonos. Eso sí, con límites: su hija pequeña ya tiene móvil, pero con 12 años Dulanto todavía no quiere que tenga redes sociales. "¿Para qué quiere una niña de 12 años Instagram?", se pregunta. En el vídeo, la presentadora explica cómo gestiona el uso del móvil en casa, qué normas ha establecido con sus hijas y por qué considera que educar puede ser más efectivo que prohibir. Dale play.
