Los inicios de la relación de Raquel Sánchez Silva y Matías Dumont, meses después del fallecimiento de Mario Biondo

Tras la repentina muerte de Mario Biondo, Raquel Sánchez Silva rehizo su vida con el productor Matías Dumont, junto a quien lleva más de una década de discreta relación y dos hijos en común en Madrid
Raquel Sánchez Silva hace una excepción con sus hijos mellizos, Bruno y Mateo, al cumplir diez años: "Pasa el tiempo"
Raquel Sánchez Silva y Matías Dumont mantienen una historia de amor que se extiende desde hace más de diez años. La pareja comenzó su andadura sentimental en un momento de enorme delicadeza para la presentadora extremeña, apenas unos meses después de la trágica pérdida de su primer marido, el operador de cámara italiano Mario Biondo. Tras conocerse en un programa de televisión en el que ambos trabajaban, la pareja optó inicialmente por mantener su noviazgo en la más estricta intimidad frente a la atención de los medios de comunicación. Hoy en día forman una familia junto a sus dos hijos en común, compartiendo una vida tranquila y discreta en Madrid, pero ¿cómo fueron los inicios de su relación sentimental?
Los detalles del trágico caso Biondo
El 30 de mayo de 2013 se produjo el trágico fallecimiento de Mario Biondo en el domicilio madrileño que compartía con la presentadora. El cámara italiano, que tenía 30 años al momento de su muerte, llevaba casado con Raquel Sánchez Silva algo menos de un año, tras haber celebrado su boda en el verano de 2012. El hallazgo de su cuerpo en el piso supuso un durísimo golpe para la periodista y desencadenó un mediático proceso judicial e investigación entorno a las circunstancias de su fallecimiento, generando una gran cobertura periodística y un prolongado escrutinio público sobre el entorno de la presentadora.
A pesar del gran impacto personal, Raquel Sánchez Silva intentó progresivamente retomar sus compromisos en la pequeña pantalla y volcarse en el trabajo para superar el trance. Pocos meses después del trágico suceso, la comunicadora se reincorporó a la actividad profesional en la cadena Cuatro al frente del formato de apoyo a emprendedores 'La incubadora de negocios'. Fue precisamente en las grabaciones de este espacio donde su camino se cruzó con el del empresario argentino Matías Dumont.
Los inicios con Matías Dumont y sus declaraciones a la prensa
El flechazo entre la presentadora y el productor audiovisual argentino, diez años menor que ella, se produjo a finales del verano de 2013 durante el rodaje del programa que se emitió entre febrero y abril de 2014. Aunque los rumores de noviazgo surgieron a principios de 2014, ambos decidieron iniciar su relación con cautela. Las primeras imágenes juntos captadas por los fotógrafos se tomaron a las puertas del portal del nuevo piso de la comunicadora en Madrid, así como durante salidas nocturnas y desplazamientos a la capital natal de Dumont.
A pesar de intentar llevar la relación al margen de los focos, el propio Matías Dumont rompió su habitual hermetismo en sus únicas declaraciones públicas para referirse a los comienzos del romance. El argentino confesó ante los medios que "tirarle los trastos a su chica había sido de las mejores decisiones que había tomado en su vida", definiendo a la presentadora como una mujer estupenda. Por su parte, al ser preguntado por las informaciones sobre su noviazgo, el productor prefirió la discreción afirmando: "Muchas gracias pero no voy a entrar en esto". Sin más, la pareja decidió apartarse todo lo posible de los medios de comunicación hasta que con el tiempo consolidaron su relación logrando el desinterés de la prensa. Aún así, el caso Biondo siguió su camino judicial.
Con el paso de los meses la relación se afianzó por completo y en septiembre de 2015 la pareja dio la bienvenida a sus dos hijos mellizos, Bruno y Mateo, tras superar un proceso con dificultades de fertilidad. A lo largo de este tiempo, la pareja ha decidido no pasar por el altar pero mantiene una convivencia plenamente estable. Todos ellos residen en un piso de 180 metros cuadrados ubicado en el centro de Madrid, caracterizado por sus techos altos, suelos de roble y decoración de estilo vintage supervisada por la propia comunicadora. Ambos continúan compartiendo su amor en su redes sociales, su afición por el deporte y los viajes que realizan en familia mientras protegen con éxito la privacidad de sus hijos.
