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La vida personal del ciclista Primož Roglič: una mujer politóloga, una infancia humilde y un accidente que cambió su destino

Primož Roglič
Primož Roglič. Cordon Press
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Si hay un corredor que podría amargarle a Enric Mas su primera Vuelta Ciclista a España, ese es Primož Roglič. Ambos tienen algunos nexos: por ejemplo, su descendencia (como aquel, el esloveno tiene dos hijos varones), o que ninguno de los dos tenía soñaba en su infancia con ser ciclista profesional. Además, en el caso de Primož, porque ni siquiera tenía bicicleta. Pero hay muchos más detalles sorprendentes en su vida.

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Una infancia feliz en un entorno humilde

Aunque Roglič nació en la antigua Yugoslavia, su actual país, Eslovenia, apenas sufrió las trágicas consecuencias de la llamada Guerra de los Balcanes. No obstante, sus orígenes son humildes. Nació y creció en Kisovec, un pueblecito minero. Su padre trabajaba en la mina, y su madre cuidaba de su único hijo y trabajaba haciendo las tareas típicas de casa, es decir, sin remuneración económica. En su mundo el ciclismo no existía; sin embargo, había verdadera devoción por los deportes de invierno. De hecho, el sueño de Primož era ser saltador de esquí.

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“Era como volar. Me encantaba ese sentimiento. […] Quería ser el mejor saltador del mundo”, declaraba tiempo atrás sobre el primer deporte que practicó de manera profesional. Llegó a competir a nivel internacional. Fue campeón del mundo juvenil por equipos en 2007, y subcampeón en 2006. Quería llegar a los Juegos Olímpicos. Pero una tragedia marcó su vida para siempre.

La lesión que lo apartó de los saltos de esquí

El mismo año en el que se proclamó campeón del mundo juvenil, durante un entrenamiento en el trampolín gigante de Planica, en su Eslovenia natal, sufrió una caída terrible. Iba a gran velocidad, y sufrió numerosas contusiones (entre ellas, fractura de nariz) y una grave conmoción cerebral. Pudo recuperarse físicamente, pero no mentalmente. Porque, aunque siguió compitiendo un tiempo más, hasta 2011 o 2012, la huella en su salud mental seguía viva. El miedo y la falta de motivación acabaron con sus aspiraciones y terminó dejando los saltos de esquí. 

Tenía 22 años cuando se compró su primera bicicleta de carreras, así que se puede decir que Roglič tuvo un inicio tardío, muy tardío, en el ciclismo. Pero pudo compensar con la base aeróbica y la potencia que le dio el salto de esquí.

La mujer escritora y politóloga junto a la que ha formado su propia familia

Aún soñaba con llegar a lo más alto como saltador de esquí cuando conoció a Lora Klinc, la mujer con la que comparte su vida desde hace algunos años. Se conocen desde muy jóvenes y, aunque no se especifica cuándo comenzaron a salir juntos, sabemos que eran grandes amigos y que Lora acompañó a Primož en su difícil recuperación tras el accidente. También lo apoyó cuando el ciclista vendió su motocicleta para iniciar su carrera como ciclista. Como su marido, con el que contrajo matrimonio en 2021, adora la nieve, pero lo suyo es el esquí de fondo.

Ella había estudiado Relaciones Diplomáticas, tiene un máster en Estudios Europeos y su mundo estaba en ese entorno. Pero cuando la carrera de su novio despegó, reorientó su carrera hacia el periodismo y la escritura. Ha escrito un libro, ‘Kilómetro cero’, en el que narra cómo es el ciclismo profesional por dentro, pero también su experiencia como pareja del que fue ganador de la Vuelta Ciclista a España en 2019: aquella fue su primera gran competición. 

Precisamente en 2019 nació el primero de los dos hijos que tiene la pareja, Lev. Cuatro años después, en 2023, vino al mundo el menor, Aleks: fue el año en que ganó su único Giro de Italia. Primož reivindica que, por encima de todo, es padre y esposo: “Primero soy padre, luego soy deportista”, ha declarado en alguna de sus ruedas de prensa mientras competía. Ahora, con 36 años y una más que probable retirada de la élite en un horizonte cercano, su quinta Vuelta a España podría hacerse realidad este domingo.