Roca Rey, herido tras una aparatosa cogida en Francia: el golpe en la cara y sus secuelas sobre el ruedo
El torero peruano ha sufrido una nueva cogida en Nimes apenas unos días después de resultar herido en San Martín de Valdeiglesias
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Andrés Roca Rey ha vuelto a vivir un momento de tensión sobre el ruedo apenas unos días después del último percance que sufrió en Madrid y unos meses después de su grave cogida en La Real Maestranza de Sevilla. El torero peruano, de 29 años, mantiene desde esta primavera una relación con Tana Rivera, hija de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo, que se ha convertido en una presencia habitual en algunas de sus tardes taurinas. Este viernes, el diestro se encontraba toreando en el Coliseo de Nimes, en Francia, cuando sufrió una aparatosa cogida durante la faena al sexto toro de la tarde. A pesar del golpe, pudo continuar con la faena y terminó saliendo a hombros por la Puerta de los Cónsules tras cortar tres orejas.
Los detalles de la cogida a Roca Rey en Francia
El percance se produjo cuando Roca Rey toreaba al natural al sexto toro de la tarde, un ejemplar de El Freixo. El animal le alcanzó durante una de las series y lo lanzó por los aires, quedando durante unos instantes a merced del toro. Tras la voltereta, el torero pudo incorporarse y regresar a la cara del animal para continuar con la faena.
Las imágenes del momento muestran a Roca Rey con una herida visible en la zona de la barbilla, de donde llegó a sangrar. El golpe quedó reflejado en su rostro, aunque el diestro decidió seguir toreando pese al percance. Tras retomar la faena, consiguió rematarla con la espada y cortó una oreja, después de haber conseguido dos en su actuación ante el cuarto toro de la tarde.
De esta forma, Roca Rey cerró su actuación en Nimes con tres orejas y abandonó el coso francés a hombros por la Puerta de los Cónsules. La tarde había comenzado con un silencio tras dos avisos frente al segundo toro, pero el cuarto le permitió cortar dos orejas y el sexto, pese a la cogida, una más. Este nuevo percance llega apenas nueve días después de la cogida que sufrió en San Martín de Valdeiglesias, donde también continuó toreando después de resultar herido.
El anterior percance: un varetazo en el muslo
El pasado 9 de septiembre, Roca Rey fue prendido por el quinto toro de la tarde en la plaza de San Martín de Valdeiglesias, en Madrid. El animal le alcanzó en la parte posterior del muslo derecho y le propinó una fuerte voltereta durante el tramo final de la faena. El torero, pese al dolor, volvió a colocarse delante del astado y consiguió terminar su actuación. El parte médico señaló un varetazo en el tercio superior de la cara posterior del muslo derecho, con contusión del tendón semitendinoso y de la escotadura ciática, con pronóstico reservado. Tras ser atendido, fue trasladado al Hospital de Alcorcón, según el parte médico difundido tras el festejo.
Aquella tarde, además, Tana Rivera se encontraba en los tendidos viendo a su pareja. La hija de Fran Rivera no pudo ocultar su preocupación al presenciar la cogida y, según las imágenes difundidas entonces, reaccionó llevándose las manos a la cabeza y acercándose después a la enfermería para interesarse por el estado del torero.
La grave cogida que sufrió en Sevilla en abril
El anterior episodio de mayor gravedad tuvo lugar el 23 de abril en la Real Maestranza de Sevilla. Roca Rey fue alcanzado por el quinto toro de la tarde cuando entraba a matar. El animal le prendió en la cara interna del muslo derecho y le produjo una herida por asta de toro de 35 centímetros, con dos trayectorias. El pronóstico inicial fue de muy grave y tuvo que ser intervenido de urgencia en la enfermería de la plaza antes de ser trasladado a un hospital sevillano.
El torero permaneció cinco días ingresado en el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz y recibió el alta el 28 de abril. Durante esos días tuvo que permanecer bajo vigilancia médica y continuar posteriormente con fisioterapia y rehabilitación. A su salida del hospital, Roca Rey explicó que comenzaba entonces la parte más dura de la recuperación.
Fue precisamente en torno a aquella cogida cuando su relación con Tana Rivera comenzaba a ocupar titulares. El romance de la hija de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo con el torero se conoció públicamente el 10 de abril, pocas semanas después de que ambos hubieran comenzado su relación. Apenas un día después, Tana acudió a la plaza de Brihuega para ver torear a Roca Rey, confirmando con su presencia el noviazgo.