El drama médico del actor francés Arnaud Denis, fallecido a los 43 años tras una eutanasia: "Ahora me rindo, es mi derecho"

El actor y director francés ha muerto después recurrir a la eutanasia en Bélgica tras tres años enfrentándose a un verdadero calvario "insostenible"
Arnaud fue operado de una hernia en 2023, fue diagnosticado de una encefalomielitis miálgica, y llevaba denunciando errores y malos tratos médicos
En las últimas horas se ha confirmado la pérdida de un rostro que formaba parte del mundo de la cultura francófono. El actor y director francés Arnaud Denis ha muerto a los cuarenta y tres años, después de haber recurrido a un procedimiento de eutanasia en Bélgica. La vida del artista se vio abruptamente condicionada en sus últimos años de vida debido a una delicada situación médica que llevaba tiempo denunciando públicamente y a la que se ha referido en un último mensaje, difundido de forma póstuma. Descubrimos cuál ha sido el calvario del actor, en sus propias palabras, que comenzó con una operación de hernia y que terminó derivando en una situación "insostenible" para él.
La operación de hernia inguinal que originó todos sus problemas
Nacido el el 31 de mayo de 1983, en París, el artista era conocido por sus trabajos interpretativos en largometrajes como 'Yves Saint Laurent' o 'Vivre!' y en distintas obras de teatro, habiendo desarrollado también labores como director en el documental 'L'ingénu'. Su vida dio un giro en el año 2023, el 17 de julio, cuando fue operado de una hernia inguinal derecha, y se le tuvo que colocar una prótesis de polipropileno. Fue entonces cuando empezaron a complicarse las cosas para él. Su estado se empezó a deteriorar rápidamente, entre intensos dolores, problemas digestivos, musculares y neurológicos, llegando a perder diecisiete kilos en tres meses.
La dura convivencia con la encefalomielitis miálgica
Denis pasó a no poder valerse por sí mismo. Se convenció de que estos reveses tenían que ver con el implante que se le había colocado y en abril de 2024 viajó a Estados Unidos para que se lo retirasen. Se sometió a una operación cuyo coste, según la prensa francesa, se elevó a unos cuatrocientos mil euros. No obstante, su estado no mejoró, sino que empeoró. Posteriormente, Arnaud explicó que se le diagnosticó una grave enfermedad crónica, la encefalomielitis miálgica, también como conocida como el 'síndrome de la fatiga crónica', que afecta a distintos sistemas del cuerpo como el nervioso, el inmunitario o el metabólico. Es habitual que el paciente que la padece no pueda realizar sus actividades habituales y, por ahora, se investigan varios desencadenantes como posibles causas.
La denuncia de Arnaud Denis contra la sanidad francesa por "maltrato médico"
En redes sociales el francés daba cuenta de su crítica situación y ponía el foco en lo que consideraba un maltrato y abandono médico en su país. Llegó a acudir doce veces a urgencias en un año sin obtener respuestas ni soluciones, y recibiendo negativas ante sus peticiones de que le fueran realizadas biopsias musculares o de recibir cuidados paliativos. "La gente suele pensar, con cierta ingenuidad, que para mejorar y recibir tratamiento basta con ir al hospital. Por desgracia, no es así. Yo también lo creía", contaba en una de sus numerosas publicaciones en su perfil de Facebook, en el que era muy activo en los últimos años.
Su empeño por denunciar su situación acabó por derivar en una causa pública, creando el colectivo Víctimas Francesas de Prótesis para Hernias, que daba difusión a testimonios de víctimas que habían pasado por situaciones similares a la suya. El actor recurrió a la justicia denunciando lesiones involuntarias. El caso fue archivado a finales de este agosto, suponiendo un durísimo revés para Arnaud: "Están pisoteando lo poco que queda de mí" aseguró en redes. Arnaud defendió siempre que las prótesis de polipropileno, por su composición y su contacto con el sistema digestivo, "son caldo de cultivo para las infecciones por estafilococos".
Desde comienzos de este año el actor galo empezó a hablar públicamente de su intención de recurrir a la eutanasia, reconociendo que lo había "intentado todo". Finalmente, el procedimiento ha tenido lugar en Bélgica, tras haber consultado con tres médicos de la ciudad de Namur. Denis se despidió con un último mensaje en Facebook, en el que rescataba una frase del director Víctor Hugo: "Morir no es nada; lo terrible es no vivir". El texto, muy duro con respecto a la atención médica que denunció no haber recibido, detalla cada uno de los malos tratos, errores y negligencias, en sus propias palabras, que sufrió por parte de la medicina francesa en estos tres años. "Soy víctima de repetidos errores médicos y de un tratamiento tardío con respecto a la aparición de mis primeros síntomas alarmantes. Los pacientes como yo terminamos incluidos en listas negras del sistema público de salud", transmitía sobre lo que considera una "emergencia sanitaria".
Así ha justificado su decisión de recurrir a la eutanasia
"Me niego a que nadie me juzgue. A menos que vivas seis meses en el cuerpo de alguien que padece encefalomielitis miálgica grave, no entenderás lo que es el horror absoluto", comentaba en su mensaje de despedida, en el que cargaba también contra el sistema judicial francés por no haberle dado el necesario amparo y agradecía la "profunda empatía y sensibilidad" de la atención médica recibida en Bélgica. "En mi país se niegan a ayudar a alguien a morir, me han decepcionado hasta el final", denunciaba. Denis explicaba, también. la decisión de poner fin a su vida. "Aguanté, a toda costa, durante tres años de sufrimiento insoportable. Ahora me rindo. Es mi derecho", reivindicaba, hablando de la eutanasia como una "liberación". "Era el hombre más feliz del mundo antes de enfermar gravemente", concluía, con palabras cariñosas y de recuerdo para los suyos y para otras víctimas y pacientes. "Denuncio aquí la violencia de un sistema médico que aplasta a los enfermos, en lugar de ayudarlos", resumía.
