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La simbología oculta tras el personaje de Guitarricadelafuente en ‘La bola negra’: la historia de San Sebastián, santo y mártir

Cartel de 'La bola negra'
Cartel de 'La bola negra', con Guitarricadelafuente en el centro. Cortesía de Suma Content
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No os preocupéis, que en este artículo no hay ningún spoiler que pueda arruinaros la experiencia de disfrutar ‘La bola negra’, el filme de Javier Calvo y Javier Ambrossi, los Javis, que tiene como protagonista, entre otros, a Guitarricadelafuente, y que ha triunfado en Cannes, Toronto y San Sebastián. Se trata de una película llena de detalles que la enriquecen, y uno de los que más nos ha llamado la atención ya aparece en su cartel promocional. La imagen no solo es bella y poderosa, sino que oculta numerosos mensajes que merece la pena conocer antes de sentarse delante de la pantalla.

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La historia de San Sebastián

Como seguramente sabrás, ‘La bola negra’ ocurre en tres planos temporales distintos: uno es la II República, la etapa anterior al estallido de la guerra civil; otro sucede en 1937, en medio de aquel cruel conflicto bélico que sumió a España en el caos; el tercero transcurre en un pasado muy cercano: 2017. La historia que protagoniza Álvaro Lafuente es la segunda, la que tiene lugar durante la guerra.

En el cartel mencionado podemos ver al personaje que interpreta Guitarricadelafuente subido en lo alto de lo que parecen ruinas de una gigante estatua. Antes, y en la huida de un bombardeo aéreo, ha subido hasta lo alto de esa montaña de escombro agarrado a las flechas que atraviesan el cuerpo de la escultura, ya derruida. Bien, la estatua es la de San Sebastián, un santo y martir de la iglesia católica y ortodoxa, muy conocido en el imaginario religioso, pero no solamente en él. 

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'San Sebastián', temple sobre madera, 1474

Sebastián fue un tribuno romano que vivió entre los años 255 y 287 después de Cristo. Sin embargo, y aunque cumplía los preceptos militares del antiguo imperio, desobedecía en el aspecto del culto a los dioses, ya que era cristiano. Visitaba a otras personas que profesaban aquella religión, entonces prohibida, hasta que fue descubierto. 

En ese momento, fue entregado a Maximiano y, como Sebastián eligió seguir la doctrina cristiana, aquel lo condenó a muerte. Lo desnudaron, lo ataron a un poste y le dispararon una lluvia de flechas. Lo dieron por muerto, pero vivía. Se recuperó en casa de otra santa, Irene, que le curó las heridas y lo mantuvo oculto. Pero Sebastián no escuchó a quienes le aconsejaban que se marchara de Roma, más bien al contrario: se dirigió de nuevo al emperador a reprocharle que persiguiera a los cristianos. Maximiano mandó que lo azotaran hasta morir, y finalmente logró su propósito.

San Sebastián en el arte y como icono 'queer'

Pero volvamos a ‘La bola negra’ y al cartel. Como decíamos, el soldado al que da vida Guitarricadelafuente utiliza esas flechas con las que martirizaron por primera vez al santo para ponerse a salvo, algo que sucede al comienzo de la parte del filme que transcurre en 1937. Se salva como se salvó el santo. Su personaje, por si nos quedaba alguna duda, se llama Sebastián. De este modo se conecta la iconografía del santo con el imaginario visual de la película. 

'El martirio de San Sebastián', óleo sobre lienzo, 1525

San Sebastián ha sido representado en infinidad de ocasiones en el arte, especialmente en el Renacimiento. Desde Botticelli hasta Mantegna, pasando por El Greco o Guido Reni, este santo suele aparecer atravesado por las flechas de su primer martirio, al que sobrevivió. Pero hay una representación especialmente curiosa: es del siglo XVI, en él vemos a un San Sebastián atado a un árbol y rodeado de (y atravesado por) varias flechas. Lo pintó Giovanni Antonio Bazzi, un artista caracterizado por dotar de cierta feminidad a todas sus figuras, fueran hombres o mujeres. Bazzi, apodado como ‘Il Sodoma’, recibió este sobrenombre, que al parecer no le desagradaba en absoluto, debido a su homosexualidad, que jamás ocultó.

Más allá de esta anécdota, San Sebastián no solo ha trascendido como uno de los iconos religiosos más representados en el arte, sino también como símbolo 'queer', ya que representa la visibilidad de lo diferente: el santo era cristiano en una época politeísta; el colectivo LGTBIQ+ reivindica su forma de amar en un mundo dominado por el amor heterosexual. No es casualidad que en el cartel de 'La bola negra' el personaje de Guitarricadelafuente lleve su uniforme bélico pintado de rosa.

San Sebastián dibujado por Federico García Lorca en 1927

De hecho, tras el Renacimiento, elevaron a icono popular muchos artistas: uno de ellos fue Oscar Wilde, escritor abiertamente gay, que tras salir de prisión por su orientación sexual adoptó el sobrenombre de Sebastian Melmoth. También lo ensalzó Federico García Lorca, el inmortal dramaturgo convertido personaje de ‘La bola negra’: el escritor también dibujaba, y dedicó a San Sebastián numerosos bocetos.