La historia de amor de Ana Belén y Víctor Manuel comenzó en una película de Gonzalo Suárez: los detalles
La pareja, que lleva unida ya 55 años, inició su historia de amor tan solo unos días después de verse en persona por primera vez y gracias al recién desaparecido director
Muere el director de cine Gonzalo Suárez a los 92 años, meses después de recibir el Goya de Honor
Este martes 29 de septiembre fallecía Gonzalo Suárez, uno de los mejores directores de cine que ha dado nuestro país. Por ponerlo en contexto, ha dirigido películas como ‘El detective y la muerte’, ‘Remando al viento’ (con la que se alzó con la Concha de Plata al mejor director en el Festival de Cine de San Sebastián), ‘Don Juan en los infiernos’ o la icónica serie ‘Los pazos de Ulloa’. Pero además de su impecable trayectoria como director, cuya carrera se reconoció el año pasado con un Goya de Honor, Suárez fue decisivo para que Ana Belén y Víctor Manuel se enamoraran: así fue la historia que los unió en aquellos primeros 70, llena de casualidades cuyos detalles te contamos.
De un encuentro fortuito en un hotel a otro en una cafetería: así comenzó todo
Estamos en el verano de 1971. Ana Belén estaba de gira con la obra de teatro ‘Sabor a miel’; Víctor Manuel, de tour también, pero cantando junto a Julio Iglesias. “Estábamos en un hotel en Coruña y una amiga mía que estaba trabajando con Ana, Trini Alonso, nos presentó”, explicaba el artista. “Le dije [a Ana Belén]: ‘Vas a rodar una película con un paisano mío, Gonzalo Suárez’”, a lo que la madrileña le contestó afirmativamente, y que comenzaba a rodar en quince días.
Lo que Víctor no sabía era que no había un protagonista masculino para el filme a esas alturas. Desde Galicia, el de Mieres se marchó a Barcelona y, tal como contaba para ‘Imprescindibles’, mientras se encontraba en una cafetería en la Ciudad Condal “entró un señor con un sombrero de cowboy que reconocí como Gonzalo Suárez, con otro con bombín, que era Oriol Regàs [un famoso promotor cultural de los años 70]”. Al ver al cantante, se le acercaron y le dijeron: “¿Tú quieres hacer una película?”. A lo que Víctor Manuel contestó: “Si no es de cantar, sí”. Y es que estaba obsesionado con no cantar en el cine.
“Esa tarde me dieron el guion y al día siguiente ya había firmado el contrato”. La película en cuestión era ‘Morbo’, y la protagonista femenina, como habrás adivinado a estas alturas, era Ana Belén. “Rodamos en la Costa Brava y ya no nos separamos”, confesaba el intérprete de ‘Solo pienso en ti’. “Lo recuerdo con cariño porque fue la película en la que nos conocimos un poco más profundamente”, replicaba Ana Belén, que añade que se divirtieron mucho y salían por ahí en cuando decían “¡Corten!”. Por cierto, Ana ya se había quedado prendada de Víctor cuando se conocieron en Coruña, aunque confesaba que él no le hizo mucho caso, ya que tenía una medio novia por entonces. Descubrió poco antes de comenzar el rodaje, y a causa de un reportaje que hizo para un medio de Mieres, que sería Víctor Manuel quien coprotagonizaría la película con ella.
Una segunda película (y en esta sí cantó)
Lo cierto es que en el set de rodaje de ‘Morbo’ la ficción se hizo realidad: la pareja que formaban en la película terminó siéndolo también detrás de las cámaras. Víctor reconoce que ni era actor ni probablemente lo sería nunca, pero que lo mejor de esa película fue Ana. “Al lado de ella la luz era más cálida”, reconocía.
Pese a la reticencia inicial de Víctor Manuel de cantar en un filme, lo cierto es que su siguiente película fue ‘Al diablo con amor’: también la dirigió Gonzalo Suárez un año después de ‘Morbo’ y también tuvo como protagonista a Ana Belén, que por entonces ya era su pareja. Y, si la primera era un ‘thriller’ psicológico en toda regla, esta también combinaba el suspense con la fantasía y las aventuras; la música había sido compuesta por Víctor y, esta vez sí, cantaba, al igual que Ana Belén.
Gonzalo Suárez, un casamentero involuntario
Si ‘Morbo’ fue la película que unió a Víctor y Ana, ‘Remando al viento’, el filme más internacional del recién desaparecido director, hacía lo propio con Hugh Grant y Liz Hurley. Aquella fue una pareja icónica de finales de los 80 y toda la década de los 90: trece años de amor que finalizaron de forma amistosa en el año 2000.