La infancia de Penélope Cruz y sus hermanos en Alcobendas: su padre era comercial y mecánico, y su madre, peluquera

La intérprete reivindica a menudo su origen, que puso en el mapa el día que recibió el Oscar, y también los valores que le transmitieron sus progenitores
Leo, el hijo mayor de Penélope Cruz y Javier Bardem, debuta como actor en 'La bola negra'
Varios medios hablan de que Penélope Cruz suma muchos puntos en las quinielas para ser nominada a los próximos Oscar. No en vano, a su papel en ‘La bola negra’, que le ha valido el aplauso de crítica y público, debe sumarle los que interpreta en ‘Búnker’, junto a su marido Javier Bardem, y ‘The Invite’. Sea como sea, la española ya puede presumir de Oscar: lo ganó en 2009 por ‘Vicky Cristina Barcelona’, el filme que Woody Allen rodó en la Ciudad Condal. En su discurso de agradecimiento nombró a su familia y el lugar en el que creció: Alcobendas. Así fue la infancia de Penélope Cruz, en la que llegar a lo más alto “no era un sueño muy realista”.
Pros y contras de tener padres muy jóvenes
“Cuando tienes padres tan jóvenes te sientes un poco en deuda porque hay una parte de su juventud que nunca vivieron”. Cuando nació Penélope, la mayor de los tres hijos de Encarna y Eduardo, estos solo tenían 21 años. A cambio, la proximidad y la complicidad que dan unos padres jóvenes quizá fueron los que animaron a la intérprete de 'La bola negra' a hacer realidad sus sueños.
La actriz, que debe su nombre a la icónica canción de Joan Manuel Serrat, nació y se crió en Alcobendas, un municipio al norte de Madrid ciudad. Estamos hablando de los años 70 y 80: Encarna se desempeñaba como peluquera y Eduardo (que falleció en 2015 a los 62 años) trabajaba como comercial y también en el sector del automóvil. Trabajaron duro para criarlos a todos. “Nos dieron todo en los años en los que era más difícil”, confesaba a ‘Elle’. “No tenían una situación fácil para sacarnos adelante”.

La infancia de la actriz de ‘La bola negra’ transcurrió a caballo entre Alcobendas y San Sebastián de los Reyes. “Me emociono hablando de mis barrios”, dijo a ‘Vogue’ en referencia a estos dos municipios, que están unidos (solo los separa una avenida). “Me han hecho ser quien soy y no dar por sentado poder dedicarme a esto”. Penélope confesaba tiempo atrás que su primera escuela de interpretación fue la peluquería de su madre, donde fingía que hacía los deberes, pero se dedicaba a observar a las clientas de Encarna. “Su comportamiento me cautivaba”.

El día en que tuvo que decidir sobre su futuro
Aquel pequeño mundo que fue la peluquería de su madre fue dando forma al sueño que terminó siendo su profesión. Si a los diez años su mundo eran Alcobendas, ‘Sanse’ y la peluquería de su madre, en el instituto comenzó a asistir a clases de danza y también a pensar más seriamente en ser actriz (después se formaría con Cristina Rota, la madre de Juan Diego Botto). Y se lo comunicó a sus progenitores. “Cuando yo insistía en lo que quería hacer, al menos no se reían de mí, ¡y eso ya era mucho!”. Eso sí, como ella misma recordó en su discurso de aceptación del Oscar, pensar en vivir de la interpretación no era un sueño muy realista. Eduardo y Encarna también se lo hicieron saber.

Nunca la desanimaron para que escogiera su camino, pero también le sugirieron que tuviera un plan B, es decir, que no dejara de estudiar. Pero fue en vano, porque “en la adolescencia llegó un momento en el que tuve que elegir”, confesaba. Hoy, millones de espectadores en todo el mundo están eternamente agradecidos a los padres que tuvo y a los valores que le transmitieron, como el del respeto a sus decisiones y el del esfuerzo. Valores que, como ella misma ha reconocido, intenta inculcar a sus hijos, Leo y Luna.
