La historia de amor de Messi y Antonela Roccuzzo empezó cuando tenían seis años: sus inicios, su boda y sus tres hijos
Leo Messi y Antonela Roccuzzo se conocieron de niños, se casaron en Rosario en 2017 y hoy comparten su vida en Miami con sus tres hijos: Thiago, Mateo y Ciro
Mateo, Thiago y Ciro, rebeldes y con potencial para el fútbol: así son los hijos de Messi y Antonela Rocuzzo
Leo Messi y Antonela Roccuzzo se conocieron mucho antes de que el fútbol convirtiera al argentino en una estrella mundial del fútbol. Compartieron juegos de pequeños, pasaron años viviendo en países distintos y acabaron formando una familia con tres hijos: Thiago, Mateo y Ciro. Su historia ha transcurrido entre Argentina, España, Francia y Estados Unidos, pero Rosario sigue siendo un lugar vital para ambos. Allí nacieron, crecieron y celebraron su boda en junio de 2017, rodeados de sus familias y de los amigos que los habían acompañado durante todos esos años.
Unas vacaciones, un amigo en común y un amor en la distancia
Aunque los dos son de Rosario, su primer encuentro tuvo lugar durante unas vacaciones en Mar del Plata. Quien los presentó fue Lucas Scaglia, primo de Antonela y compañero de Messi en las categorías inferiores del Newell’s Old Boys. Los niños se hicieron amigos y Lucas invitó a Leo a pasar unos días con su familia en Punta Mogotes. Antonela también estaba allí. Por aquel entonces, tenían seis años cuando se conocieron. Messi se fijó en ella desde el principio, aunque aquel interés no se convirtió inmediatamente en un noviazgo. Jugaban juntos, y al parecer, él llevaba su amor hacia ella con mucha timidez. Se cuenta que incluso escribía cartas en las que confesaba lo que sentía por la prima de su amigo.
Sus vidas eran bastante diferentes. Antonela estudiaba en el Centro Educativo Latinoamericano y practicaba gimnasia rítmica en el Club de Gimnasia y Esgrima de Rosario. Entre los ocho y los trece años entrenaba cuatro días por semana. Sus padres, José Roccuzzo y Patricia Blanco, estaban al frente de los supermercados Único, un negocio que había comenzado con una pequeña tienda de su abuela y que llegó a tener siete sucursales.
Messi, por su parte, creció en una familia más humilde y dedicaba buena parte de su tiempo al fútbol. En septiembre de 2000, con trece años, se trasladó a Barcelona para incorporarse al club. La distancia los separó y Antonela comenzó una relación con un compañero del colegio que duró tres años.
Sin embargo, el reencuentro que dio paso a su noviazgo llegó en un momento bastante doloroso. La mejor amiga de Antonela murió en un accidente de tráfico y Messi viajó a Argentina para acompañarla. A partir de entonces comenzaron su relación, aunque durante un tiempo tuvieron que mantenerla a distancia. Él regresó a Barcelona y ella continuó en Rosario, donde empezó Odontología y, después, cursó un año de Comunicación Social.
De mantener su amor en privado a su gran boda en Rosario
Durante sus primeros años juntos prefirieron no hablar públicamente de su relación. El 20 de julio de 2007, Antonela reunió a sus amigas en la finca familiar de Roldán, una localidad situada a 25 kilómetros al oeste de Rosario, y les contó que estaba con Messi. Él tardó algo más en confirmarlo ante las cámaras. En enero de 2009, durante una intervención en el programa ‘Hat Trick Barça’, reconoció que tenía novia, pero no reveló su nombre. Entonces Leo tenía 21 años y Antonela, 20.
En 2010 decidieron dejar atrás la distancia. Poco antes del Mundial de Sudáfrica, Antonela se trasladó a España y se instaló con él en Castelldefels. Allí organizó su vida entre clases de inglés, gimnasio y viajes para acompañar al futbolista.
Siete años después, el 30 de junio de 2017, se casaron en Rosario. Celebraron una ceremonia civil en el hotel City Center ante unos 260 invitados. Entre ellos estaban Luis Suárez y Sofía Balbi, Cesc Fàbregas y Daniella Semaan, dos matrimonios muy cercanos a la pareja. También acudieron Gerard Piqué y Shakira, Neymar, Ángel di María, Dani Alves, Samuel Eto’o, Carles Puyol, Xavi Hernández y el Kun Agüero. Antonela eligió un vestido entallado de encaje de Rosa Clará, mientras que Messi llevó un esmoquin de Dolce & Gabbana. Sus dos hijos mayores participaron en la celebración y posaron con los recién casados.
El banquete incluyó empanadas, chorizos, morcillas y chinchulines, además de jamón ibérico y una mesa de sushi, uno de los platos favoritos del jugador. Después, actuaron el grupo uruguayo Marama y la cantante de cumbia Karina La Princesita. La fiesta se prolongó hasta el día siguiente y más de 150 periodistas se acreditaron para cubrir el enlace.
Como recuerdo, los invitados recibieron una caja de madera con productos argentinos, una botella de Malbec Premium, dulce de leche y un descorchador bañado en plata con las iniciales de los novios. La pareja pidió que el dinero de los regalos se destinara a una fundación benéfica de Rosario. La organización quedó en manos de Lorena Farina y Adrián Pavía tras un cambio de responsables poco antes de la boda. Sus padres y hermanos participaron como testigos de una celebración para la que también se contrató un dispositivo especial de seguridad.
Su vida en común continuó en Barcelona hasta el fichaje de Messi por el Paris Saint-Germain, en agosto de 2021. Después de la etapa francesa llegó otro traslado: en 2023, el jugador se incorporó al Inter Miami y la familia se instaló en Estados Unidos.
Thiago, Mateo y Ciro, los tres hijos que han formado su vida familiar
La llegada de su primer hijo se anunció el 2 de junio de 2012, coincidiendo con un gol de Messi con Argentina frente a Ecuador. Thiago nació el 2 de noviembre de ese mismo año, cuando la pareja ya compartía su vida en Castelldefels. Casi tres años después, el 11 de septiembre de 2015, nació Mateo. Los dos hermanos estuvieron presentes en la boda de sus padres y aparecen junto a ellos en los retratos de aquel día. El pequeño de la familia, Ciro, llegó el 11 de marzo de 2018, cuando todavía no se había cumplido un año del enlace.
Durante su etapa en España, Messi y Antonela vivían con sus hijos en un chalé de Castelldefels, a aproximadamente media hora de Barcelona. Fuera de los entrenamientos y los partidos, la familia compartían planes como pasear por el campo, ir a la playa o al cine todos juntos. Desde entonces, Thiago, Mateo y Ciro han acompañado a sus padres en los traslados a París y Miami. Los cinco viven ahora en la ciudad estadounidense, donde han continuado su vida familiar después de los años que han vivido alrededor de Europa.
