La vida personal y familiar actual de Irene Montero: con Pablo Iglesias y sus tres hijos en su casa de Galapagar, y sus amigos
Irene Montero y Pablo Iglesias han formado una familia junto a sus tres hijos en Galapagar, donde compraron su casa en 2018, y donde mantienen cerca a su círculo de amigas como Cristina Fallarás, Ione Belarra y Victoria Rosell
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Irene Montero y Pablo Iglesias comparten desde hace años su vida juntos en Galapagar, el municipio madrileño al que se trasladaron antes de convertirse en padres. Allí han formado su familia junto a sus tres hijos, Leo, Manuel y Aitana. Aunque su relación comenzó en el entorno de la política y ambos han ocupado cargos públicos, también han hablado en algunas ocasiones de su vida en común, del nacimiento de sus hijos, de la importante decisión de comprar la casa y de su círculo de amigos.
La pareja se conoció a través de amigos en común relacionados con la militancia política en Podemos. Antes de trabajar juntos habían coincidido en actos de Izquierda Unida y de las juventudes del partido, aunque, según contó ella, apenas habían hablado. Su primera impresión, además, no fue especialmente buena: reconoció que Iglesias no le caía demasiado bien. La relación cambió cuando empezaron a tratarse con más frecuencia dentro de Podemos. Ambos compartieron reuniones, trabajo y responsabilidades políticas antes de iniciar su historia sentimental. Irene Montero explicó que durante mucho tiempo fueron amigos y que su relación comenzó a finales de 2015.
Durante los primeros años intentaron mantener su vida privada alejada de la atención pública. En febrero de 2017, sin embargo, se difundió un vídeo en el que aparecían besándose después de una reunión del partido. A partir de entonces, su relación pasó a ocupar un lugar protagonista en la prensa sobre los dos dirigentes. Un año después, en marzo de 2018, anunciaron que esperaban mellizos. La llegada de sus primeros hijos coincidió con otra decisión importante: la compra de una vivienda en Galapagar, a unos 40 kilómetros de Madrid. Ambos llevaban tiempo buscando una casa que se adaptara a la etapa familiar que estaban a punto de empezar.
La operación generó una polémica que llevó a la pareja a explicar cómo la habían financiado. En un comunicado publicado en 2018, detallaron que habían firmado a medias una hipoteca de 540.000 euros con Caja de Ingenieros, con un plazo de 30 años. También contaron que habían utilizado parte de sus ahorros para la entrada y las reformas. En el caso de Irene, necesitó además un préstamo de su padre para hacer frente a esos gastos. Años después, la exministra defendió la compra y explicó que habían tomado aquella decisión pensando en su familia.
La llegada de Leo, Manuel y Aitana
El nacimiento de sus hijos mayores fue uno de los momentos más felices y difíciles para la pareja. Leo y Manuel llegaron al mundo de forma prematura en julio de 2018 y tuvieron que permanecer ingresados durante varias semanas antes de poder regresar a casa. A aquella preocupación se sumó una pérdida para Irene. Su padre, que había trabajado como mozo de mudanzas, falleció veinte días antes del nacimiento de los pequeños. Durante su enfermedad supo que su hija estaba embarazada y que iba a tener dos nietos, pero no llegó a conocerlos.
Un año después, en 2019, la familia volvió a crecer con la llegada de Aitana. Desde entonces, la casa de Galapagar ha sido el hogar en el que Montero e Iglesias han criado a sus tres hijos, mientras sus respectivas carreras políticas y profesionales seguían adelante.
La exministra suele preservar la intimidad de los niños, aunque en ocasiones ha compartido pequeños momentos familiares. Uno de ellos fue una fotografía publicada el día de Reyes en la que los tres aparecían de espaldas mientras pintaban con acuarelas y disfrutaban de un pequeño teatrillo. "Me río muchísimo con ellos, me lo paso muy bien", contó al hablar de sus hijos. Sin embargo, la exposición mediática de la pareja también ha afectado a sus vidas, ya que Montero ha explicado en varias ocasiones que las amenazas recibidas la obligaron a acostumbrarse a ir acompañada de agentes de seguridad, algo que resulta especialmente difícil cuando está con sus hijos.
Además de su familia, la política mantiene una relación cercana con rotros conocidos como la periodista Cristina Fallarás y la magistrada Victoria Rosell, dos nombres que forman parte de su círculo más íntimo de amistades. Así como Ione Belarra, su amiga de carrera y socia política con la que se fue de vacaciones el verano pasado a Mallorca. Isa Serra, que ha ocupado cargos destacados como portavoz de Podemos y eurodiputada; Ángela Rodriguez, exsecretaria de Estado de Igualdad; y otros nombres como Noelia Vera y Lidia Rubio también siguen formando parte de su círculo de amistades más cercano.