Kiko Rivera habla de las secuelas de su segundo ictus y de la reconciliación con su madre: "Internamente estoy jodido"
Tres meses después de su segundo ictus, Kiko Rivera ha contado las secuelas físicas e internas que sigue teniendo
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Kiko Rivera ha reaparecido en televisión tres meses de sufrir su segundo ictus. A sus 42 años, el hijo de Isabel Pantoja confiesa que la vida le ha cambiado. "El primero fue fuerte, pero el segundo más todavía, mucho más fuerte. Yo pensé que del segundo me quedaba en el sitio", ha confesado en su aparición en el programa de Pablo Motos. El DJ ha contado que le dio en un avión el día de la final del Mundial. Él artista estaba trabajando en Vigo y fue "una noche importantísima" que celebró "como cualquier español". Tras disfrutar de la final del Mundial actuó y empezó a sentirse "raro". "Mi mujer me hablaba y me costaba reaccionar, incluso se enfadó porque pensaba que había bebido copas", ha contado.
Kiko Rivera se fue a la cama y, cuando se despertó, tenía la parte izquierda de su cuerpo dormida. "Pensé que era una mala postura, no pensé que la vida me fuera a golpear dos veces. Estaba acojonado. Me quedé dormido en el avión y con la presión me pegó el zambombazo. Cuando me bajé del avión andaba como El Langui, con todos mis respetos. Fui al hospital y pensé que ahí me quedaba", ha contado sobre cómo sucedió todo.
Kiko Rivera cuenta cuáles son las secuelas que le han quedado tras el segundo ictus
El DJ ha contado que recuperó rápido pero que le han quedado "algunas secuelas". "No estoy bien del todo. Me falla la pierna, me falla el brazo izquierdo. Si estoy mucho rato hablando con alguien, desconecto. Aunque aparentemente no tenga secuela visible, internamente estoy jodido".
Además, el hijo de la tonadillera ha contado que, aunque se cuida "mucho más", sigue siendo Kiko Rivera. "Me gusta todo lo malo. Me han quitado todo menos la hipoteca. He dejado de fumar y tengo a mi mujer, que hace mucho deporte, y me dice que tengo que hacerlo", contaba. Aunque el deporte le cuesta hacerlo, el artista dice que se cuida más en cuanto a la alimentación, pero sigue teniendo algunas debilidades, como consumir Coca-Cola. "Soy diabético tipo 2, soy hipertenso, tengo colesterol, acido úrico, me duelen dos pies y me han dado dos ictus. Soy un superviviente", decía entre risas.
Además, el neurólogo le ha dicho que no debe pasar muchas horas delante del ordenador. "A parte de mi trabajo como DJ, en casa también trabajo con el ordenador creando la música y hacia mis directos. Todo el día con el ordenador encendido. El neurólogo me obliga, cuando me despierto, no me puedo poner delante del ordenador. No pueden ser tantas horas seguidas. Mi quiere quitar todo. Son muchos cambios, poco a poco", ha comentado.
La reconciliación con su madre, Isabel Pantoja, tras seis años sin hablarse
El artista reconoce que se ha vuelto "más sensible de la cuenta" y que sintió mucho "frío, silencio y oscuridad" dentro de él. "El abrazo de una madre no lo iguala nada. 6 años sin hablarnos. Malditos seis años. Si alguien que pasa por un problema familiar, alguien que ha pasado eso, por favor, den el paso porque están pediendo el tiempo", ha terminado diciendo.