
Los peores looks de la gala de los Goya
MI ESTILISTA ME ODIA. Igual que hay gente que viste como un pincel, en toda alfombra roja tiene que haber fifiriches que destaquen por el mal gusto. Este año, Pilar López de Ayala ha vuelto a estar entre ellos. Si todos recordáis cómo el año pasado llevó un tupé infinito, en esta ocasión decidió aderezarlo con una diadema dorada y un vestido con lacitos de oro en los tirantes. Lo firmaba Nina Ricci, y ni con esas lo pasamos. Demasiado de todo.








