La frecuencia con la que puedes usar las planchas sin dañarte el pelo, según los expertos
Te contamos la visión de los expertos para que tu melena se mantenga sana y fuerte
Una gran ayuda para moldearlo cuyos pros y contras hay que conocer
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MadridConseguir una melena fuerte y bonita es el principal objetivo de las mujeres cuando hacen hincapié en los cuidados para su pelo. En las buenas prácticas para que se vea saludable y brillante no hay que olvidar que todo aquello relacionado con moldearla (y que tanto se utiliza) puede también desgastarla. Herramientas como el secador, plancha o tenacillas que, aunque hacen la vida mucho más fácil, también conllevan una serie de riesgos para las fibras capilares.
De entre todas ellas, las favoritas con diferencia son las planchas, pues ofrecen un amplio abanico de posibilidades a la hora de darle forma: liso, ondas XXL, con forma en las puntas… El abanico de posibilidades que ofrecen no puede ser más amplio. Sin embargo, su uso frecuente puede tener un impacto negativo en la salud y apariencia del cabello.
"El uso excesivo de las planchas puede debilitar la queratina del cabello y hacerlo más propenso a la rotura. Se recomienda utilizarlas con moderación y combinarlas con métodos de peinado sin calor para preservar la salud del cabello", comenta en su cuenta de Instagram la estilista de celebrities Sunnie Brook, que aunque ve en ellas unas aliadas perfectas debido a su inmediatez y facilidad de uso, apuesta por otros métodos de moldeado tradicionales como por ejemplo los rulos o bigudíes. “Las planchas puede dañar la cutícula del cabello y causar las indeseables puntas abiertas. Por eso siempre aplico un protector térmico antes de usarlas para minimizar los daños”, explica en uno de sus videos tutoriales.
Lo que debes saber si las usas
Antes de determinar la frecuencia con la que puedes usar las planchas, es importante comprender las características de tu propio pelo. En primer lugar, algunos tipos son naturalmente más resistentes y tolerantes al calor, mientras que otros son más frágiles y propensos a dañarse, por lo que resulta clave que conozcas en qué categoría se agrupa el tuyo.
Una vez hecho esto, antes de utilizar la plancha debes también establecer la temperatura con la que trabajarás para que sufra lo mínimo. Los expertos recomiendan utilizar las más bajas para cabellos finos, dañados o tratados químicamente, y temperaturas más altas para cabellos gruesos y resistentes. Asegúrate siempre de leer las instrucciones del fabricante y utilizar protectores térmicos antes de aplicar calor en el cabello.