¿A qué tipo de rostro de mujer le queda bien el corte de pelo ‘french crop’?

Un corte que, aunque de plena tendencia, es algo arriesgado: un experto nos da su punto de vista para acertar
Los 4 flequillos para cara redonda que mejor sientan
Minimalista, atrevido y con un aire francés que enamora, el corte ‘french crop’ ha saltado de las barberías clásicas a los salones de belleza más vanguardistas. Aunque nació como un peinado masculino, esta versión corta, con flequillo definido y laterales pulidos, ha conquistado también el terreno femenino, convirtiéndose en el nuevo favorito de mujeres que buscan un estilo práctico sin renunciar a la personalidad.
Este corte no solo es fácil de mantener, sino que también proyecta seguridad, elegancia y una estética contemporánea que rompe con la idea de que el cabello largo es el único sinónimo de feminidad. Sin embargo, como ocurre con todos los estilos, no a todos los tipos de rostro les favorece por igual. Entonces, la gran pregunta es: ¿a quién le queda realmente bien el French Crop? Para salir de dudas hemos hablado con María Baras, estilista y propietaria del Salón Cheska de la capital, quien explica que se trata de una opción que no puede estar más de moda en este momento.
Un corte que dulcifica
“Es un corte que se asemeja mucho al micro pixie, a lo garçon. Es un pelo muy muy muy corto que se lleva un montón, con flequillos estructurados, un poco roto y que ha puesto de moda Emma Stone, que está guapísima. Es un corte muy estiloso con el que muestras mucho tus facciones, porque es un marco de la cara brutal. No tienes casi decoración, solamente puedes jugar con el largo de la patilla y el flequillo. Es un corte muy cómodo, pero si eres de rasgos menudos y armonioso es una opción maravillosa con la que muestras todas tus facciones y se dulcifican”, cuenta.
Explica que deben tener cuidado con este corte los rostros más delgados o con las facciones más marcadas, o muy cuadrangulares, “porque todo lo expones mucho. Es imposible disimular nada con este corte, así que ojo”.

En cuanto a las texturas de pelo, María comenta que sirve para todas. “Hasta los más rizados o los muy finos funcionan muy bien. Lo único que sucede con este peinado, es que si por ejemplo tienes una cantidad de pelo abundante, te exigirá mantenimiento cada mes y medio o dos meses”.
Añade que, como es un corte que, en función de tus facciones puede endurecerlas, suele acompañarse de colores más cálidos, más claros, dependiendo de tu tonalidad y de tu piel.

Por último, puntualiza que, aunque no dé mucho juego a la hora de peinarlo como otros cortes, sí que se le pueden hacer variaciones. “Por ejemplo, si tu rostro es redondeado, puedes añadir un flequillo un poco más largo y añadir un poco de volumen en la parte superior para que las sienes se vean más estrechas y así afinar más el rostro. En el caso de que sea alargado, hay que tener cuidado ya que es un estilismo más estrecho de los lados, por lo que quizás no sea el más adecuado”.
De esta manera, podríamos decir que, más allá de la estética, este corte habla de estilo y actitud. Es ideal para mujeres que apuestan por lo esencial, que valoran la comodidad sin sacrificar el diseño, y que no temen destacar con un look diferente.
