Premios Oscar

Cara de Oscar: cómo preparan los cosmetólogos de Hollywood los rostros para la alfombra roja, paso a paso

La cosmetólogas Raquel González y Aurora Escribano junto a Emma Stone y Demi Moore en un collage. Getty Images/ Cedidas por Raquel González y Aurora Escribano
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Hay alfombras rojas y luego está la alfombra roja por excelencia, la de los Premios Oscar. La 98ª edición de los premios de la Academia volverá a celebrarse en el Dolby Theatre de Los Ángeles y en España podrá seguirse en la madrugada del 15 al 16 de marzo a través de Movistar Plus+. Entre nominadas como Emma Stone, Jessie Buckley o Elle Fanning, y actrices y presentadoras confirmadas como Anne Hathaway, Gwyneth Paltrow o Demi Moore, una cosa está clara: antes del vestido, antes de las joyas y antes incluso del maquillaje, está la piel.

En un evento así no basta con tener buena cara. Hay que llegar con el rostro descansado, firme, jugoso, uniforme y, sobre todo, con ese brillo real que es tan característico que se consigue unos meses antes. Tener una piel bonita en la alfombra roja de los Oscar es una carrera de fondo que empieza semanas (o incluso meses) antes.

“En mi trabajo preparo muchas pieles para eventos, sesiones y momentos en los que la piel tiene que verse impecable ante cámaras y focos. Para mí la clave siempre es la calidad de la piel: cuando la piel está bien trabajada, el maquillaje solo tiene que acompañar”, explica Aurora Escribano, cosmetóloga y esteticista del centro AEC SKINCARE, en Viso del Alcor, Sevilla. La frase resume bien la filosofía con la que trabajan los especialistas en de la piel cuando una actriz se enfrenta a una noche como la de los Oscar: no se trata de tapar, sino de construir.

No empieza el día del evento, empieza meses antes

La fantasía de la alfombra roja suele condensarse en unas pocas horas, pero la piel lleva un trabajo previo. “Lo ideal es empezar a preparar la piel unos 3-4 meses antes del evento, para poder mejorar progresivamente su calidad y conseguir que llegue luminosa, firme y uniforme”, apunta Escribano. Es decir, la piel de la alfombra roja Oscar no nace de una mascarilla de última hora, sino de una estrategia que crean los facialistas de Hollywood.

En esa hoja de ruta, la primera parada es casi siempre la limpieza y la puesta a punto del tejido. “La limpieza profunda y preparación de la piel con Ona de Indiba es la llave maestra para comenzar los cuidados intensivos. Es un tratamiento que me permite limpiar la piel en profundidad, mejorar la hidratación y preparar los tejidos para que respondan mejor a los tratamientos posteriores”, señala.

Raquel González, también cosmetóloga, coincide en que el margen previo lo cambia todo, aunque subraya el contexto concreto de esta gala: “Los Oscar no son una alfombra roja cualquiera, es LA ALFOMBRA ROJA, un evento internacional que ve medio mundo y donde cada detalle se analiza al milímetro. Las actrices suelen reforzar su rutina con antioxidantes, ácido hialurónico y activos que mejoren la luminosidad para que la piel llegue jugosa, uniforme y con ese brillo natural que las cámaras captan al instante”.

Y lo cierto es que el trabajo en cabina que hacen las facialistas y cosmetólogas y el trabajo en casa está muy unido: uno activa, corrige y empuja; el otro sostiene. Escribano lo explica con una rutina de base muy concreta: “Me gustan buenos limpiadores como los de Perricone MD porque respetan la barrera cutánea y ayudan a mantener la piel equilibrada y luminosa. Ya desde la limpieza estamos tratando la piel”.

El método de fondo con vitamina C, protección solar y retinoides

Si hubiera que resumir el cuidado previo en una idea sencilla, sería esta: dar luz, proteger y renovar. Escribano lo articula a través de la conocida filosofía CSA de Medik8. “Vitamina C por la mañana para aportar luminosidad y proteger frente al estrés oxidativo, protector solar para prevenir manchas y envejecimiento, y vitamina A, es decir, retinoides, como el retiniol, retinal... por la noche para estimular la renovación celular y mejorar la calidad de la piel”.

Dicho así suena simple, pero detrás hay mucha lógica cosmética. La vitamina C ayuda a que la piel se vea más despierta y homogénea; el fotoprotector evita que todo el trabajo previo se venga abajo; y la vitamina A refina la textura y mejorar el aspecto general del rostro con el paso de las semanas.

González añade otra capa importante: la de no saturar. “En una semana de premios, fittings, viajes, maquillaje y falta de sueño, la piel agradece más el equilibrio. Recomiendo en fórmulas que hidraten, iluminen y calmen"

Láser de luz, radiofrecuencia y microcanales, el combo de cabina

Cuando toca afinar, lo que marca la diferencia son los tratamientos en cabina. Y uno de los tratamientos favoritos de la cosmetóloga Aurora Escribano es el láser IPL. “Mejora muchísimo la calidad de la piel, unifica el tono, trata manchas e imperfecciones si las hubiese y estimula la producción de colágeno”, cuenta. Lo dice, además, desde la experiencia propia: “A mí me salvó la piel. Tenía marcas de acné que nunca acababan y un melasma incansable”.

Si el IPL sirve para corregir y homogeneizar, la radiofrecuencia juega en el terreno del efecto buena cara inmediato. “La radiofrecuencia diatermia con Indiba permite trabajar la firmeza y las arrugas estimulando el colágeno y ayudando a regenerar los tejidos. Mejora la firmeza, redefine el óvalo facial y suaviza líneas de expresión; las perioculares las mejora mucho. Es top días antes de un evento de ese tipo”, detalla Escribano.

Y luego está el tratamiento que deja esa piel lisa, jugosa y especialmente agradecida al maquillaje. “La mesoterapia o microneedling con Axion de Mesoestetic crea microcanales en la piel para introducir activos y potenciar la regeneración, aportando vitaminas y ese efecto glow final tan bonito. Este tratamiento es brutal con efectos inmediatos: después el maquillaje queda ideal, evitamos también que se cuartee y que se marquen las arrugas en el contorno con el corrector”, explica Escribano.

El efecto glow que tanto se desea

En Los Ángeles hay tratamientos que se han convertido casi en ritual previo a premios, estrenos y galas. González menciona uno de los más populares que consiguen esa idea de piel radiante: “Hay tratamientos muy asociados a la preparación de alfombra roja, como Dermalogica LuminFusion, muy popular en Los Angeles antes de grandes eventos y que en España se puede realizar en Tacha Beauty, que tiene centros en Madrid y acaba de abrir otro en Málaga. Combina un peeling intensivo de vitaminas, microagujas suaves y luz LED roja para aportar luminosidad inmediata, suavizar líneas finas y refinar la textura de la piel. Es perfecto porque deja la piel radiante sin irritación ni tiempo de recuperación”.

A ese tipo de protocolos se suman otros más nutritivos y calmantes, pensados para devolver confort cuando la piel acusa el cansancio. “Para mí otro de los tratamientos clave es Superfood Facial de Byoode, que realizan en The Secret Lab, en Madrid, y está diseñado para hidratar, calmar y devolver jugosidad al rostro. Combina ingredientes como setas shiitake, nopal, espirulina, brotes antioxidantes, ácido hialurónico y vitamina C. Es un ritual que despierta la piel, pensado para nutrir sin saturar y devolver ese brillo sano que a veces pierde la piel”, dice González.

Escribano, por su parte, tiene claro qué hacer cuando no hay margen de maniobra. “Muchas veces las celebrities no disponen de ese tiempo, bien porque la invitación llega con muy poco margen o por agenda. En esos casos hago un protocolo en una sola sesión con Ona de Indiba + radiofrecuencia diatermia + exosomas, que deja la piel luminosa, revitalizada y preparada incluso para ir directa a la alfombra roja, sin efectos secundarios”.

Las horas previas se centran en desinflamar, iluminar y no arriesgar

 “El día del evento, la rutina se centra en despertar la piel con cosméticos efecto drenante que activen la microcirculación y sérums iluminadores con vitamina C o niacinamida. Así se ayuda a desinflamar y se le da un push a la luminosidad antes de empezar con el maquillaje”, resume González.

Y remata con una idea que probablemente entienden muy bien quienes pisan una alfombra roja: “Cuando sabes que te van a mirar millones de personas, la clave es que la piel esté lo más bonita posible incluso sin maquillaje. Por eso, en las horas previas se evita cualquier producto demasiado agresivo y se apuesta por hidratación profunda y fórmulas calmantes. Así el maquillaje se funde mejor y el resultado en cámara es mucho más wow”.

Escribano añade incluso un detalle de mantenimiento semanal que tiene sentido fuera de Hollywood y dentro también: “Recomiendo una vez a la semana, por ejemplo, los domingos, para mantener los resultados de los tratamientos en cabina, el exfoliante en polvo Adzuki & Ragi Fantasy de Byoode”.

Al final, quizá eso sea lo más interesante de la piel de Oscar: que, detrás del mito, no hay magia sino el criterio de los buenos cosmetólogos y facialistas. Mucha técnica, sí. Mucho aparato, también, pero lo que realmente no falla es la mano de un buen profesional.