Mery Oaknin, CEO de D-Uñas, sobre la manicura viral 'dragon nails': "Está entre las más extravagantes del 2026"

No aptas para todas, las dragon nails son las uñas, a todo color, que marcan la diferencia. "Como las escamas de los dragones", nos explican
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MadridHay dos tipos de personas: para las que arriesgar con la manicura es hacerse milky nails o apostar efecto jabón y, en el lado completamente opuesto, las que apuestan sí o sí por las manicuras más extravagantes. Y si algo está dejando claro la primavera de 2026 es que las uñas vuelven a pedir ser las protagonistas. Relieves, reflejos metálicos y acabados que parecen sacados de un universo fantástico de la película Damsel dan forma a una de las tendencias más llamativas del momento: las uñas de dragón, una manicura no apta para todas aquellas que no quieren, como diría Isabel Pantoja, luces hacia su persona.
Aunque hay clásicos que siempre son un acierto, como las uñas rojas o la manicura francesa, después de ver las uñas de dragón, está más que claro que el nail art vive un nuevo resurgir. Más es más.
¿Qué son las uñas de dragón?
Seguramente ya las hayas visto en Instagram o Pinterest, pero no ha sabido identificarlas como manicura de dragón. Mery Oaknin, CEO de D-Uñas, que este año cumplen 20 años, revela que están en el ranking de las manicuras más demandadas en sus salones de belleza. “Las dragon nails, o uñas dragón, es una tendencia de manicura que nos recuerda a la textura de las escamas de dragón. Lo característico de esta manicura son los relieves en 3D, además de incluir acabados metálicos con un efecto visual muy llamativo”, explica.
Parte de su encanto está, precisamente, en lo llamativas que son. La uña, en las manicuras de dragón, gana textura, dimensión y mucha luminosidad, ya que es un diseño que juega con la luz, con el volumen y con ese efecto escama que la hace tan reconocible.
A nivel técnico, el proceso también tiene su punto artesanal. “Para conseguir este efecto, lo primero que se debe hacer es preparar la uña con una base, tipo gel, como In base coat de D-uñas. Una vez tenemos la uña lista, se crea el relieve haciendo alusión a las escamas del dragón, ya sea con gel o con técnicas de Nail Art en 3D. Decoramos con polvos especiales y esmaltes magnéticos para conseguir ese acabado radiante. Por último, usamos el top coat para fijar el diseño”, explica Oaknin. Es decir, detrás de su acabado tan llamativo hay bastante trabajo de precisión, capas y producto.
No es de extrañar que, por tanto, que se hayan convertido en una de las opciones favoritas para quienes buscan una manicura que marque la diferencia. Son perfectas para lucir en festivales o eventos especiales y, si se trata de un color nude, incluso pueden ser una manicura candidata para una novia que quiere salirse de los burdeos, rojos y las francesas.
Bonitas, sí; prácticas, no siempre
Precisamente porque son tan llamativas, también tienen su parte menos cómoda. La propia experta reconoce que “las uñas dragón se encuentra entre una de las manicuras más maximalistas y extravagantes de este año 2026”. Y eso tiene ventajas, pero también peajes. Entre los puntos a favor está “su originalidad, su capacidad para transformar cualquier estilismo y ese efecto de manicura-joya que hace que las manos cobren protagonismo”, dice.
En el lado contrario, “no son la opción más práctica del mundo. El relieve puede hacer que resulten algo incómodas en el día a día y su mantenimiento exige más atención que una manicura convencional. Además, no siempre encajan bien con determinados trabajos o rutinas”, apostilla. Eso sí, quizá ahí esté parte de su encanto: no son unas uñas todoterreno ni para todo el mundo.
