Soy periodista de belleza y estas son las brumas faciales que elijo para usar este verano
En verano, una buena bruma facial es casi como llevar un ventilador en el bolso: refresca, despierta la piel y deja esa cara jugosa
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Si en verano hay un producto que me gusta llevar en el bolso, con permiso del protector solar, ese es, sin lugar a duda, la bruma facial. Puedo tener en uso, a la vez, entre tres y cuatro diferentes y he probado tantas que he creado mi ranking con las mejores.
Una bruma facial no es el elixir de la eterna juventud, tampoco va a sustituir a tu crema con retinol ni hace milagros, pero cuando el calor aprieta y hay 38 grados a la sombra, una pulverización es como la última Coca Cola del desierto: refresca, despierta la piel y devuelve esa sensación de confort cuando más lo necesitas.
Prestige La Micro-Brume de Rose, de Dior
Es el último lanzamiento de la masion. Lleva extracto de rosa de Granville, la flor fetiche de Dior, y se nota en la piel desde el primer spray: deja una sensación aterciopelada, casi como si la piel hubiera bebido algo. El acabado es luminoso sin ser graso, y el olor... el olor es de esos que te hacen cerrar los ojos dos segundos. 153 euros.
Hydrating Milky Mist, de Pixi
El aire acondicionado de la oficina suele resecarme mucho la piel y, cada vez que me toca trabajo presencial, en la funda del portátil no me falla la Hydrating Milky Mist, de Pixi,. Tiene ácido hialurónico, avena negra y vitaminas B, una mezcla pensada para hidratar, calmar y devolver confort. Su textura es fina, ligeramente lechosa y nada pegajosa. El precio más barato lo suelo encontrar en Cult Beauty, que cuesta 18 €.
Charlotte's Magic Hydrator Mist, de Charlotte Tilbury
Está inspirada en los faciales con oxígeno y tiene ácido hialurónico, tecnología de malla hialurónica y extracto de kombu, un ingrediente pensado para ayudar a que la piel se vea menos cansada, incluso cuando llevamos horas delante de pantallas. Forma parte de su ritual los días que estoy muy cansada y parece que no hay nada que lo mejore. Cuesta 40 euros en Sephora y en la web de la firma.
Hydra-Essentiel Mist, de Clarins
Con agua de manantial alpino y extracto de hoja de escudo, esta bruma de Clarins es pura hidratación. De textura fresca y nada pegajosa, cuesta 17,75 euros en Primor.
The Mist Have, de Yepoda
Es la que llevo cuando me toca viajar sin facturar. Lleva niacinamida, centella asiática y ácido hialurónico. Calma, hidrata y deja la piel con un acabado suave y uniforme. Cuesta 22 euros.
Dew N Plump Hydrating Face Mist, de Fenty Skin
El nombre lo dice todo: esta bruma de Fenty está formulada con ácido hialurónico y vitamina B5 para ese efecto de piel rellena y jugosa que dura. Al vaporizarla se siente fresca y ligera, pero el acabado es más plump de lo que esperas, con un punto de luminosidad muy favorecedor. Cuesta 30 euros en Sephora.
Hydra Beauty Essence Mist, de Chanel
Lleva extracto de camelia blanca, la flor emblema de Chanel, y su textura es tan fina que parece que el agua se funde con la piel. Deja una sensación de frescor limpio, sin residuo, y la piel aparece más tersa y jugosa casi ipso facto. La en ocasiones especiales: un evento, una cena, una boda… Cuesta 62 euros.