La declaración de intenciones de Jennifer Lawrence con su nueva cuenta de Instagram: así defiende la belleza real

Jennifer Lawrence se ha estrenado en Instagram dejando bastante claro qué imagen quiere dar en la red social: más allá de sus advertencias contra el 'hate', su primer vídeo y la foto de perfil dicen mucho
MadridTodavía hay gente en el mundo que se niega a tener cuenta de Instagram. Pero cada vez menos. Paramos rotativas porque Jennifer Lawrence ya está en Instagram. Y, tratándose de una estrella tan peculiar como lo es ella, era difícil imaginar un desembarco con una sesión de fotos perfectamente producida, un texto al que no se le pudiera sacar punta y veinte etiquetas. Jennifer Lawrence es mucha Jennifer. La actriz ha preferido presentarse prácticamente como es: hablando a cámara, sin filtros ni maquillaje y avisando, además, de que no está dispuesta a aguantar según qué cosas.
La importancia del primer vídeo de Lawence 'a cara lavada'
“Sí, voy a intentarlo. Y si alguien dice algo negativo, me voy inmediatamente, sin preguntas”, ha espetado en el primer vídeo que ha compartido la actriz ganadora de un Premio Oscar por 'El lado bueno de las cosas'. Y todavía añade una amenaza en tono de broma muy en su línea: “Si alguien piensa algo malo, lo sabré”.
Puede parecer una frase baladí, pero resume bastante bien la relación que Lawrence siempre ha tenido con la exposición pública. Lleva más de una década viendo cómo se comenta absolutamente todo sobre ella, desde sus vestidos hasta su cuerpo o los cambios en su cara por el paso del tiempo, así que su primera norma en Instagram parece sencilla. Ella ha venido a pasárselo bien, no a leer opiniones desagradables.
Y hay otro detalle que no ha pasado desapercibido: en ese primer vídeo aparece prácticamente a cara lavada. Sin el maquillaje al que estamos acostumbrados a verla cuando tiene un encuentro con la prensa o pisa una alfombra roja, con la piel al natural y muy alejada de la imagen que se puede tener de una actriz con una estantería cuajada de premios.
Otra declaración de intenciones por la naturalidad y contra Hollywood es su foto de perfil
Toda mujer que alguna vez ha pasado por la peluquería hacerse unas mechas sabe lo poco 'aesthetic' que es ese momento en el que tienes la cabeza llena de papeles de plata. Pero todas pasamos por ello. Y Jennifer, también. De hecho, ese momento es el que ha elegido para usar como foto de perfil. Jennifer Lawrence no ha escogido una imagen de los Oscar, una campaña de moda en la que se sintiera muy favorecida o una producción para una revista en la que está con el guapo subido. Ha subido una fotografía en la peluquería, con el pelo dividido en mechones y lleno de papel de aluminio mientras bebe por una pajita de un vaso de plástico con café. Es una foto divertida, poco favorecedora, pero natural, como lo es ella.

La realidad es que cuando hablamos de belleza real no tiene por qué significar renunciar al maquillaje, a los tratamientos estéticos o a arreglarse, pero hay veces que famosas e influencers comparten una realidad tan edulcorada que es imposible sentirse identificadas con ellas. Hace apenas unos días hablaba abiertamente en una entrevista para Vogue sobre su relación con los tratamientos estéticos y contaba que recurre al llamado 'baby Botox', en pequeñas cantidades, porque necesita conservar la movilidad de su rostro como actriz. También reconocía que le gustan los tratamientos faciales y hablaba con absoluta normalidad de sus inseguridades y del envejecimiento. Lawrence es de esas mujeres que puede aparecer espectacular en una alfombra roja, pero siempre ser natural. Y es que una cosa no invalida la otra.
De hecho, la actriz nunca ha parecido especialmente interesada en fingir esa perfección que hacía de las redes sociales (y de la vida, en general) un mundo totalmente idílico. Y quizá esa sea la parte más interesante de su estreno en Instagram: aquí no vamos a ver mucho postureo. De momento, hay que reconocer que ha conseguido algo bastante difícil en Instagram: parecer ella misma desde el primer post.
