Cáncer de mama

Las mejores cremas para las mujeres en tratamiento contra el cáncer de mama, según una dermatóloga: "Regeneran la barrera cutánea"

La mejor crema para las mujeres que están en tratamiento de cáncer de mama. Fotomontaje con imágenes de Dra. Fernández Guarino y Cordon Press
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Cada 19 de octubre se celebra el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, una fecha que busca sensibilizar sobre una enfermedad que afecta a millones de mujeres en todo el mundo. El principal objetivo de esta jornada es concienciar sobre la importancia de la detección precoz, la investigación científica y el apoyo integral a las pacientes durante y después de su tratamiento.

Más allá de los avances terapéuticos para combatir la enfermedad, la oncología moderna sitúa cada vez más en el centro de atención el bienestar integral de la paciente durante el proceso. En este contexto, el cuidado de la piel y la cosmética oncológica han dejado de considerarse un aspecto accesorio para consolidarse como una disciplina fundamental dentro de la calidad de vida y el soporte médico integral.

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Los pacientes oncológicos presentan un alto riesgo de sufrir alteraciones cutáneas inducidas por tratamientos de quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia. Efectos secundarios, como advierten desde el Área de Oncología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, se pueden prevenir y tratar tanto desde la práctica clínica, como a nivel personal, mediante el uso de productos dermocosméticos suaves, libres de alcohol y fragancias.

La doctora Montserrat Fernández Guarino, dermatóloga del hospital Ramón y Cajal, apunta que en el tratamiento del cáncer la piel es uno de los órganos más afectados “con posible aparición de dermatitis, erupciones, aftas, manchas, alteraciones en las uñas y otras lesiones”. Como explica la especialista, “la piel, al igual que el cabello y las uñas, está formada por un epitelio con una alta capacidad de recambio celular. Esta renovación constante hace que sea especialmente sensible a los efectos de la quimioterapia, que afecta a los tejidos con alta tasa de proliferación. Como consecuencia, pueden aparecer sequedad intensa, descamación, irritación y alteraciones tanto en el cabello, como en las uñas”, por esa razón, el uso de cremas para la piel durante el tratamiento es fundamental.

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Para la doctora no se trata de una cuestión puramente estética, sino de “una parte clave del cuidado dermatológico que ayuda a proteger la función barrera de la piel, aliviar el malestar y prevenir complicaciones”. De hecho, la evidencia clínica demuestra que un protocolo de hidratación intensiva antes y durante las terapias oncológicas reduce de forma significativa la severidad y la incidencia de la toxicidad cutánea.

Entre las medidas preventivas que deben iniciarse antes del comienzo del tratamiento oncológico destaca la necesidad de intensificar la hidratación aplicando emolientes dos o tres veces al día. Una vez empezado el tratamiento, debe evitarse la exposición solar directa, es recomendable usar ropa de algodón y mantener una higiene suave. Además, hay que prestar especial atención a las alteraciones que se vayan apreciando, intentando aliviar los efectos secundarios que aparezcan tratando cualquier tipo de alteración e hidratándola en la medida de lo posible. Una vez finalizado, hay que poner el foco en recuperar la función barrera.

Cosmética adecuada durante el tratamiento de cáncer de mama

Entre la sintomatología clínica más extendida entre las mujeres en tratamiento contra el cáncer de mama, la deshidratación profunda ocupa un lugar muy destacado. La sequedad de la piel o xerosis es uno de los efectos secundarios más frecuentes del tratamiento oncológico, especialmente de la quimioterapia, y para paliarlo la doctora recomienda “cremas emolientes y grasas, con sustancias calmantes y antiinflamatorias”.

Para la dermatóloga, lo ideal es optar por cremas que contengan glicerol o glicerina, que actúa como humectante y retiene el agua en la piel, ceras naturales y aceites vegetales, que aportan lípidos y suavizan, así como ácidos grasos esenciales, que ayudan a regenerar la barrera cutánea.

La elección de la textura y la pauta de aplicación también marcan la diferencia en el resultado del cuidado diario. En cuanto al formato más adecuado, aclara que, si bien las cremas ligeras y de rápida absorción resultan más cómodas, es preferible utilizar texturas más oclusivas, es decir, cremas más untuosas. Por otra parte, advierte que el mejor momento del día para su aplicación es después de la ducha, cuando la piel está aún un poco húmeda, para facilitar que penetren los ingredientes y mejorar la retención de agua.

A este abanico de activos clásicos se le suman en los últimos años importantes avances en formulación dermocosmética. El Dr. Jesús Enrique Morales Bernal, médico oncoestético en UOMI Cáncer Center de Barcelona, apunta a otro ingrediente fundamental, los péptidos biomiméticos que, junto con una formulación adecuada y una rutina de cuidado suave, hidratación intensiva y fotoprotección, pueden contribuir al cuidado de la piel y al mantenimiento de su función barrera durante los tratamientos oncológicos.

Una de las características más relevantes de los péptidos es su poder para estimular la producción de colágeno y elastina, cruciales para mejorar la elasticidad y la firmeza de la piel. Además, promueven la renovación celular y la regeneración y tienen propiedades antiinflamatorias, de manera que pueden ayudar a reducir la irritación y picazón provocada por los tratamientos. Diversas investigaciones en el campo de la dermofarmacia confirman que estas cadenas de aminoácidos actúan como mensajeros celulares, acelerando los procesos naturales de reparación epitelial comprometidos por la toxicidad quimioterapéutica.

Marcas de cosmética especializada

Frente a la amplia oferta del mercado, la personalización médica continúa siendo el pilar indispensable para la seguridad de cada paciente. Quien mejor puede aconsejar a su paciente es su especialista, que puede orientar sobre el qué cosmética utilizar durante el tratamiento de cáncer de mama. Más allá de escuchar sus consejos, no está de más saber que hay algunas firmas de cosmética que han desarrollado líneas específicas para el cuidado de la piel durante el tratamiento de quimioterapia y radioterapia.

MÊME

Desarrollada junto a oncólogos, enfermeras y pacientes en tratamiento de cáncer, Même Dermo-Cosmetique es una marca de cosmética francesa con productos específicos para la piel, el cuero cabelludo y las uñas afectados por tratamientos como la quimioterapia, la radioterapia o tratamientos de inmunoterapia. Además de contar con líneas de higiene y cuidado corporal y facial, cuenta con productos específicos para el cabello y el cuero cabelludo, así como de esmaltes y maquillaje para pacientes oncológicos.

MARÍA D’UOL

María Unceta-Barrenechea fue pionera en la cosmética oncológica, desarrollando en María D’uol una completa línea para pacientes oncológicos basándose en evidencias científicas y en ensayos clínicos mediante la colaboración con oncólogos, hospitales y clínicas especialistas en tratamientos de quimioterapia y radioterapia.

OZOAQUA

Desde Ozoaqua han reinventado la dermocosmética a través de los Aceites Ozonizados. Sus productos ayudan a mejorar la sintomatología de las pieles sensibilizadas y mantener el equilibrio de la microbiota cutánea, además son recomendables porque cuentan con propiedades antiinflamatoria, cicatrizantes, higienizantes, calmantes, antioxidantes, hidratantes y reparadoras de la barrera cutánea.

ONC

ONC dermology es una línea de cosmética oncológica desarrollada por Tegoder Cosmetics, formulada con ingredientes 100% naturales de alta tolerancia, cuya eficacia se basa en el aceite de baobab, extractos de aguacate y mango, aceites de jojoba, pepita de uva y oliva, y vitaminas E y F. De sus fórmulas destacan sus propiedades nutritivas y reparadoras, así como la capacidad para combatir la sequedad y otras afecciones cutáneas por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y potenciadoras del sistema inmunológico.

SANA-T

Uno de los efectos más visibles de la quimioterapia es la que afecta al cabello y al cuero cabelludo, porque a la caída del pelo se suman la irritación, la descamación, el picor, la hipersensibilidad y la tirantez del cuero cabelludo. Sana-T, de laboratorios Serra Pamies, cuenta con una gama compuesta por tres productos para el cuero cabelludo: un champú hidratante, un serum calmante y una loción regeneradora para después del tratamiento.