Fuera ojeras sin cirugía: el tratamiento de ácido hialurónico que evitará pasar por quirófano

  • Olvídate del corrector de ojeras durante un tiempo gracias a las infiltraciones de ácido hialurónico.

  • Te contamos todo lo que quieres saber sobre este tratamiento que mejora visiblemente el aspecto general del rostro.

Cuidas tu rostro con mimo y dedicación, lo limpias por la mañana y por la noche y lo hidratas como corresponde con las cremas adecuadas. Pero ni con esas consigues que tu rostro luzca joven y tu piel se muestre jugosa sin echar mano del corrector de ojeras. Y es que las ojeras parece que están ahí para conferirnos un aspecto cansado aunque durmamos las suficientes horas, y lo único que se nos ocurre hacer con ellas es taparlas a conciencia con maquillaje y corrector.

Ahora es posible acabar con ellas de una vez por todas gracias a un tratamiento sin cirugía, fácil de realizar y seguro protagonizado por el rey del rejuvenecimiento facial: el ácido hialurónico. ¿Por qué nos gusta? Porque no se trata de ningún compuesto químico que nuestra piel pueda rechazar o causarnos problemas si nos lo infiltramos mediante algún tratamiento. El ácido hialurónico es una molécula que se encuentra en nuestra piel, y que la ayuda a preservar un buen tono y mantener su elasticidad durante más tiempo. Su aplicación en los tratamientos de estética abarca numerosas zonas del rostro: relleno de pómulos, arrugas de expresión, aumento del volumén de labios… y también la desaparición de las dichosas ojeras.

¿Por qué aparecen las ojeras?

No existe un único factor que determine la aparición de las ojeras. Aparecen en el contorno ocular inferior y su origen puede ser genético, pero también se marcan más si no seguimos una dieta adecuada que nos haga acumular toxinas o que incluya un exceso de sal. La falta de hidratación por no beber suficiente agua también puede propiciar su aparición.

No descansar lo suficiente es uno de los motivos más frecuentes que hacen que las ojeras se marquen, ya que la falta de sueño provoca una dilatación de los vasos sanguíneos que se hace visible a través de la fina piel de esa zona, y le confiere el tono oscuro que tan poco nos favorece.

La piel que se encuentra en el contorno inferior del ojo es fina de por sí, y con la edad pierde densidad, lo que hace que su presencia aumente con el paso de los años.

Sea cual sea la causa que produce la ojera, el ácido hialurónico es un tratamiento adecuado para eliminarla, sobre todo si no se tienen bolsas y el oscurecimiento se debe a la delgadez de la piel que recubre los vasos sanguíneos de esa zona.

Así es el tratamiento con ácido hialurónico

El tratamiento se realiza mediante unos pequeños pinchazos, prácticamente indoloros, para infiltrar el ácido hialurónico en la zona a tratar. Para evitar cualquier molestia en algunos centros aplican previamente una crema anestésica, pero no es indispensable.

El ácido hialurónico que se emplea es específico para esta zona, y es diferente al que se utiliza, por ejemplo, para dar volumen a los labios. Se introduce con una fina aguja en forma de microfilamentos de gel, y la pequeña incisión se hace bajo la superficie de la piel. A la vez que se introduce el gel se realiza un pequeño masaje en la zona para que el producto penetre en profundidad. El ácido hialurónico, además de rellenar, hidrata en profundidad, por lo que el aspecto de la piel mejora y se favorece la producción de elastina y colágeno.

Los resultados pueden empezar a apreciarse desde la primera sesión, y conseguir que las orejas desaparezcan por completo va a depender de la magnitud de la ojera. Aquellas que son más pronunciadas necesitarán más sesiones y es más difícil que desaparezcan por completo.

Los efectos del tratamiento pueden durar entre un 8 meses y un año, aunque en algunos casos puede ser más. El ácido hialurónico se reabsorbe sin ningún problema por la piel y puede repetirse el tratamiento cuando hayan desaparecido los efectos.

Un método seguro, pero hay que tomar precauciones

El tratamiento con ácido hialurónico no tiene porqué presentar ningún tipo de complicación y en principio no tiene ningún efecto secundario tras su aplicación. Pero para que todo salga como deseamos es fundamental poner de nuestra parte y seguir las indicaciones que nos dan los especialistas.

Puesto que se trata de hidratar la zona, además de rellenarla, se recomienda aplicar una crema específica para el contorno dos veces al día, al menos una semana antes del tratamiento. Después, la aplicación de frío local y suaves masajes serán de gran ayuda para facilitar la aceleración del proceso y la obtención de resultados visibles. Es posible que los pinchazos produzcan algún pequeño hematoma que desaparecerá por sí solo en unos 5 días.

Para evitar que quede cualquier tipo de marca, es fundamental evitar la exposición al sol hasta que desparezcan todas las señales del tratamiento en la piel. Tampoco es recomendable exponerse a altas temperaturas, como las que se alcanzan, por ejemplo, dentro de una sauna.