Manchas blancas en las uñas: causas y tratamientos para acabar con ellas

  • Las manchas blancas en las uñas son habituales y su aparición no depende de la falta de calcio en el organismo, como se suele pensar.

  • Te contamos cómo se producen esas manchas blancas y cuándo debes prestarles atención.

Descubrir pequeñas manchas blancas en algunas uñas, ya fueran de las manos o de los pies, es algo que nos ha pasado a todos alguna vez. El mito más extendido al respecto es que estas manchas aparecen como consecuencia de una falta de calcio en nuestro organismo, pero la realidad es bien distinta. La explicación inicial que dan los especialistas es menos grave por lo general, y en principio no debería preocuparnos. Te contamos cuáles son las principales causas de las famosas manchas blancas y cuándo debes prestarles atención.

Manchas que tienen nombre

El nombre que reciben estas manchas es leuconiquia punctata, que significa “manchas blancas punteadas en las uñas”. Las uñas tienen su matriz en la base de las mismas, que está compuesta de queratina. En ocasiones se producen pequeñas rupturas en esta queratina que da lugar a pequeñas bolsas de aire que parecen manchas blancas.

La queratina es el principal componente de las uñas y también del pelo. Se trata de una proteína insoluble y fibrosa, propensa a padecer roturas. Un simple golpe en un dedo, o el esfuerzo de abrir una lata de conserva con las manos en el que ejerzamos fuerza sobre la uña puede causar la rotura. Es entonces cuando aparece la mancha, que va a desaparecer con el tiempo, en concreto con el tiempo que tarde la uña en crecer y la mancha llegue a la altura en la que solemos cortarlas.

Esta es la explicación más habitual a las manchas blancas de las uñas y, tal y como ves, no existe un motivo aparente para preocuparnos.

Entonces, ¿tiene algo que ver el calcio?

Como hemos dicho al principio, no existe ninguna relación directa entre la falta de calcio y la aparición de manchas blancas en la uñas. Pero sí podemos afirmar que una alimentación deficitaria puede afectar a la queratina y hacer que las uñas se vuelvan más frágiles. Es entonces cuando son más propensas a la aparición de manchas, con gestos tan cotidianos como hacerse la manicura o morderse las uñas.

Así que en principio parece una cuestión de coherencia: cuanto más saludable y completa sea nuestra alimentación menos riesgo habrá de rotura en las uñas y, por lo tanto, de que aparezcan las manchas, sin que sea una garantía de nada. Pero, como ves, una vez que aparecen no hay nada que puedas hacer de manera real y efectiva para que desaparezcan, salvo esperar a que crezca la uña, algo que puede llegar a tardar meses.

En cualquier caso, no está de más que le prestes atención a las manchas que aparezcan en tus uñas, porque en ocasiones la leuconiquia puede aparecer como consecuencia de algún tipo de alteración hepática o renal. Si las manchas aparecen al mismo tiempo en diferentes uñas, su tamaño es mayor de lo esperable o son de color amarillento y no blancas, debes consultar con un dermatólogo, porque puede que te encuentres ante un caso de psoriasis o de hongos que pueda ser tratado por un especialista.

Cuando las uñas “hablan”

Es cierto que no le hemos dado mucha importancia a la aparición de manchas blancas en las uñas porque, tal y como hemos visto, por norma general solo se trata de pequeñas bolsas de aire que se producen como consecuencia de pequeñas roturas de la queratina que conforma la uña. Pero es conveniente prestarles atención porque en ocasiones son las encargadas de comunicarnos que algo no anda bien en nuestro organismo. Te contamos qué información pueden darnos otros tipos de defectos en las uñas:

  • Uñas amarillas: cuando las uñas se vuelven de este color es muy posible que estés abusando del esmalte de uñas, o que utilices uno de mala calidad sin una prebase que proteja tu uña en condiciones. Pero existen otros motivos, como la psoriasis o una infección causada por algún tipo de hongo o bacteria.
  • Estrías: son habituales en las uñas y suelen aparecer con la edad, sin que eso indique ningún tipo de problema de salud. Nos estamos refiriendo a las estrías longitudinales, que siguen la dirección del crecimiento de la uña. En cambio, cuando las estrías son transversales, puede que aparezcan como consecuencia de alteraciones o deficiencias nutricionales. También pueden aparecer cuando atravesamos un proceso febril de carácter agudo.
  • Rayas amarillentas: están causadas por pequeños traumatismos provocados por alguna actividad, como la práctica de deportes agresivos. Con el cese de la actividad estas rayas desaparecen.
  • Uñas blandas con tendencia a romperse: si las uñas están débiles y se rompen con cualquier gesto es muy posible que padezcamos algún tipo de enfermedad crónica y que esta sea una de las manifestaciones.

Cómo podemos cuidar nuestras uñas

Como más vale prevenir que curar, está claro que más vale llevar un estilo de vida saludable que cuide de nuestro cuerpo, incluyendo las uñas. También podemos dedicarles cuidados específicos y muy básicos que nos permitan lucirlas con el mejor aspecto posible.

Córtalas siempre en línea recta y luego redondea las puntas con cuidado, en forma de curva, para evitar que se incrusten en la piel y padezcas uñas encarnadas, algo muy doloroso que puedes evitar si las cortas de manera correcta.

Mantenlas siempre limpias, y cuando te las laves sécalas para evitar la formación de hongos. Tampoco las expongas a productos químicos que sean agresivos, porque podrías dañar el esmalte.

Y, por supuesto, hidrátalas al igual que haces con tus manos o con el resto del cuerpo. Puedes usar la misma crema que utilizas en las manos, o comprar un aceite específico para uñas.

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