Carbón activo para la piel: hay muchos usos, y Blanca Suárez y Vicky Martín Berrocal lo saben

divinity.es 07/10/2018 12:29

El carbón activo, o carbón activado, es uno de los ingredientes cosméticos más purificantes que puedes encontrar en el mercado. Su capacidad para absorber toxinas, eliminar impurezas y controlar la producción de sebo, convierten a este material en el idóneo para realizar una limpieza profunda de la piel. Y todas estas virtudes se multiplican cuando el carbón activo se alía con la tecnología láser, transformándose además en un potente rejuvenecedor facial.

Qué es el carbón activo

El carbón activo se obtiene de carbonizar un material como madera, cáscaras coco o nuez, que posteriormente se somete a un proceso (que puede ser térmico o químico) para aumentar su porosidad. De este modo se obtiene un material altamente purificante, desintoxicante y adsorbente, es decir, con capacidad para atraer y retener en su superficie moléculas o iones de otro cuerpo.

Usos en cosmética

La capacidad de adsorción es la que convierte al carbón activo en el ingrediente estrella para limpiar, purificar, desintoxicar la piel y eliminar bacterias. Su primera aplicación en cosmética fue en forma de mascarillas y limpiadoras faciales, aunque en la actualidad se encuentran desde champús hasta dentífricos blanqueadores.

La popularidad de las mascarillas y limpiadoras con carbón activo de debe a la capacidad que han demostrado para eliminar toxinas, reducir el tamaño del poro, controlar la producción de sebo, suavizar las manchas y unificar el tono, de manera que la piel queda limpia, libre de impurezas y más luminosa.

Su alianza con la tecnología

Pero los usos del carbón activo no terminan en su faceta detox, combinado con la tecnología láser se convierte en un potente tratamiento de exfoliación, eliminación del acné, generador de colágeno, reafirmante y rejuvenecedor de la piel.

La tecnología láser conduce las partículas de carbón activo a estratos cutáneos más profundos, arrastrando mayor cantidad de células muertas. Por otra parte, el impacto de la luz promueve la renovación celular y estimula la producción de colágeno y elastina, lo que se traduce en una piel más firme y con menos arrugas. Finalmente, las propiedades del carbón activo unidas al efecto térmico del láser, reducen la actividad bacteriana y la producción de sebo, eliminando el acné, descongestionando la piel y evitando la reaparición de espinillas.

Otra de las ventajas que ofrece la combinación de la tecnología láser con el carbón activo es su eficacia para la eliminación de manchas en una sola sesión, en un tiempo muy reducido (un minuto por mancha) y sin dolor. Este tratamiento es adecuado para todo tipo de pieles y perfecto para las que no toleran el peeling químico.