Si has probado a llevar monokini y trikini, sabes que no es tan fácil: claves para sacar partido a la tendencia

divinity.es 23/08/2018 11:50

Se basan en la misma idea, pero son dos prendas diferentes. Entre el bañador y el bikini hay una especie intermedia que tiene dos variantes: el trikini consiste en dos piezas unidas por una tira central y el monokini es un traje de baño con cortes estratégicos que dejan ver más piel que el bañador y menos que el bikini. Veamos cuáles son las reglas para llevarlos con estilo.

Dos piezas con historia

A pesar de tener una gran historia detrás, estos modelos de traje de baño siguen siendo pieza fundamental en los veranos de Sara Carbonero, Amaia Salamanca, Marta Lozano o Kourtney Kardashian, entre muchísimas otras. Pero veamos de dónde vienen.

Ambos trajes de baño fueron creados por el diseñador Rudi Gernreich. El monokini, que no nació con vocación de ser comercializado pues inicialmente consistía en una braguita con dos tirantes, nace en 1964, el trikini lo hace unos años después, en 1971. Si bien el trikini ha sufrido pocas variaciones viviendo su momento de gloria a finales de los años 80 y principios de los 90, el monokini cambió radicalmente su diseño a partir de 2015, momento en que el patrón adquirió su aspecto actual: el de un bañador con enormes cortes frontales, posteriores o laterales, pero que en cualquier caso cubre el pecho.

Reglas del trikini

Teniendo en cuenta que el trikini consiste en un dos piezas unido por una tira central, hay que tener en cuenta tres medidas para que siente como un guante: el top, la braguita y la pieza que los une, que debe quedar perfectamente ajustada. Es decir, que el largo de la tira central es determinante para que siente bien pues no debe ser ni muy tirante, ni demasiado holgada. Este escollo se salva fácilmente cuando la pieza central va unida al top con algún adorno (argolla, broche, lazo…), pero resulta mucho más complicado cuando el trikini está hecho de una sola pieza.

Tratándose de un modelo con un patrón tan llamativo, lucen mejor el diseño las piezas de un solo color que las estampadas y mejor aún si son de tonos neutros.

Reglas del monokini

El monokini se rige por las reglas del bañado, por tanto es fundamental que el tiro quede perfectamente ajustado al cuerpo de quien lo lleva. No debe formar frunces ni pliegues, procurando que los cortes queden colocados donde deben estar.

A diferencia del trikini, con el que es inevitable dejar al descubierto la espalda y los costados, el monokini te permite elegir qué partes del cuerpo enseñar y cuáles tapar, convirtiéndolo en un modelo apto para todos los cuerpos.

Del mismo modo que el trikini, el monokini tiene un diseño lo bastante llamativo, por eso no necesita complicaciones a base de estampados.

Un consejo extra

No hay que ser muy lince para pronosticar que el bronceado que dejan ambos modelos no es demasiado favorecedor, así que úsalos sólo cuando ya esté morena y combinándolos con otros bañadores o bikinis que no dejen estas marcas tan extrañas en la piel.