Aciertos y errores de la alfombra roja de los SAG Actor Awards 2026
Brillos gustosos y mucho derrape inevitable en los SAG Awards 2026 cuyo código de vestimenta era apostar por el glamour del Hollywood de los 20 y los 30
El dress code era tan claro que era fácil acertar, pero también errar porque cuando algo es tan concreto para salirse de eso hay que tener mucho "savoir-faire". Y buena parte de los invitados se lo pasaron por el arco de triunfo sin tenerlo.
Aciertos
1. Qué placer me da cuando las transparencias cumplen con exquisita elegancia su propósito real, el de insinuar sutilmente sin mostrar. Eso hizo al límite anoche Gwyneth Paltrow con este maravilla de Givenchy de Sarah Burton.
2. Rose Byrne cumplió perfectamente el dress code con este Chanel inspiración de los 20 y sus milimetradas lentejuelas en cascada.
3. Kate Hudson y su homenaje fluido y divino a Valentino.
4. Leslie Bibb y su inspiración llena de glamour del bueno.
5. El Schiaparelli con todas sus plumas de Demi Moore y la locura del espíritu de aquella Elsa en los 20. Si no habéis leído mi novela sobre ella os espero en “Schiaparelli, la italiana de París”.
6. Sarah Pidgeon y su Balenciaga rosa de tulipa. Me gusta que la firma Balenciaga vuelva a ser algo de lo que nos enseñó el maestro Cristóbal hace un siglo y cuarto. Si no habéis leído mi novela sobre él os espero en "El hijo de la costurera".
7 El plisado verde de Viola Davis lo firmaba Gucci y recordaba a aquellas joyas post Delphos que plisaba Fortuny en la Venecia de los 20. Si no habéis leído mi novela sobre él os espero en "Un palacio en Venecia".
8. Rendido estoy a Paul Mescal y a su Saint Laurent de camisa con lazada. Qué belleza ambos.
9. El homenaje a Armani de Eiza González.
10. El Prada de Michelle Williams se quedaba soso ante otros vestidazos de la noche pero eso no le resta acierto y exquisitez.
11. No me mataba de placer el Vuitton de Chase Infiniti pero no era error con ese típico casquete de red.
12. Tampoco lo eran, ni error ni mi placer supino, el Dior de Mia Goth.
13. La pareja senior de la noche, la de Calista Flockart y Harrison Ford, que maduran divinamente.
14. Me chifla cuando Timothée Chalamet no se deja llevar por las locuras de las tendencias. Anoche estaba guapo con su tuxedó blanco, hasta descamisado.
Emma Stone se me quedó licuada con este lila pero ella no merece jamás un error, así que hoy la dejo en el limbo del final de los aciertos.
Errores
1. El lencero con medias cortas grises y sandalias plataforma de Jenna Ortega no sé si era de los 20 o de 2020 pero lo que está claro es que glamour retro no era aunque algunas estilistas lo defiendan y hasta se lo casquen como locas sin ser Miércoles.
2. Tiffany Baira se fue al oeste de los 80 más hortera, ¿qué entendió por glamour de los 20?
3 El de Hannah Stocking no solo no pintaba nada con el dress code sino que además era vulgar.
4. El de Nava Rose Rabago quería ser los 20 pero no podía ser más caos.
5. El verde chillón de Lisa Ann Walter era eso, chillón y feo.
6. Intentando pillar el glamour de los 20 en el aparatoso vestido de Haley Halil.
7. O en el de Sofía Carson, que en otro dress code me habría encantado seguro.
8. Con lo guapete que es Adam Brody qué terror su camisa amarillo pollo satinada.
9. El total chocolate de Chris Perfetti era un marrón en esta alfombra.
10 Al lado de esta mamarrachada cualquier error puede ser un acierto.
11 Muchos saben que me chifla el terciopelo en las chaquetas de esmoquin de invierno, y aún lo es, y más en este azul tan Francia. Pero Charlie Hunnam, de Brioni, lo mezcló mal con esa camisa pale blue. Y esto, sin ser una tragedia, me impide darle el acierto que hubiese querido.
Hoy cierro con dos casos, muy opuestos, pero muy de por qué algo que puede ser error no merecer serlo.
Primero, Teyana Taylor. Tengo claro que se la bufan los códigos de vestimenta y lo que digan. Y no, no me gustaba su Thom Browne a pesar del cañón de señora que es y de la inspiración de sus lentejuelas en cola tan del Hollywood de antaño, pero algo lejos del perfume más glamuroso de aquellos 20 y 30. Pero eso no puede quitarle el mérito a las curradas que se mete en cada alfombra para ser la estrella que es. Y por ello merece una buena mención hoy.
Y luego, en toda party siempre hay un maestrillo de ceremonias para amenizar lo que sea. Esta noche era Fran Drescher y a pesar del conjunto casi como de disfraz el desglose de las prendas cumplía perfectamente con el dress code.
¡Que no pare la fiesta!