Hijos de famosos

Aciertos y errores del estilo de Daniella Bustamante, la hija de Paula Echevarría y David Bustamante

Daniela Bustamante, el mayor bastón de Paula Echevarría tras la muerte de su padre, ya tiene rostro tras cumplir los 18 y nos gusta.

Daniella Bustamante. Instagram @daaniellabustaa

Periodista, analista de moda y autor del blog ‘Divin@s’.

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Sin tenerlo visible hasta ahora pesaban los apellidos y la fama de una madre y un padre latentes en los medios durante las últimas dos décadas.

Analizamos su imagen, sus mejores bazas y aquello de lo que debería huir. No son unos aciertos y errores al uso sino un cariñoso análisis de una imagen que ya camina en solitario en los medios aunque le cobijen las manos de sus famosos padres.

Aciertos

1.Su naturalidad, demostrada en los pequeños momentos públicos que hemos vivido ya de ella, está a caballo entre la campechanía de su padre y la depurada imagen de su madre. Y esto es una perfecta combinación para la imagen de una joven de 18 años.

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2. Paula la mostró sin tapujos en la alfombra roja de los Elle Style. Allí descubrimos, con su vestido silueta negro, que Daniela es una mujer terrenal, de belleza natural. Y eso es otra de sus bazas para ser ella misma, sin el suplicio de unos cánones u otros que tantas veces imponen las alfombras, las modas y el colorín.

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3. De amarillo, y también en vestido silueta, la vimos en su graduación. Tiempo le quedará para vestir un dos piezas de chaqueta con cinturón como el que llevaba su madre en esa cita. Ella ahora es tan joven que debe usar la moda con más libertad que compromiso.

4. De hecho así la vimos en su sorpresa de cumpleaños, con vaqueros y un cuerpo asimétrico de satén chocolate. Y tan mona.

5. Me gusta su melena natural, larga y morena y su makeup tan medido como el de su madre.

Errores

No es una cuestión de errores propios hoy, no ha lugar recién salida del cascarón al mundo público. Son más bien unos tips que seguro que le sirven para seguir muchos años teniendo esa imagen fresca y aparentemente despreocupada, tan divina en la juventud.

1. Ojo con pasarse con las siluetas ultra ceñidas. Sí a la silueta natural, no a comprimirse. Yo a ella no la vería favorecida en ese punto.

2. Ojo con la transparencia excesiva, lo que puede ser un punto medido, como en el vestido de su graduación, puede convertirse en tosco cuando la transparencia lo es todo en un tejido. Tampoco la vería favorecida en esta cuestión.

3. No a los cortos estos imposibles de ahora en los vestidos y los vestidos blazer. Solo aptos para top models e insectos palo.

4. Y ojo, esto es paternalista total pero a mi edad qué otra cosa cabe, a perder eso que ahora es su mayor talismán: la frescura total de su imagen. Porque esa frescura, no la da solo la juventud, sino la naturalidad de lo que te han inculcado en casa, a pesar de la popularidad extrema de sus padres.

Si ella sigue siendo esto que vemos ahora en vez de picotear de aquí para allá por los menudeos del cuore y de los salseos de dudoso gusto, como hemos visto en otras de sus coetáneas “hijas de”, tendremos el placer de seguir disfrutándola mucho tiempo así de fresh