Bodas de famosos

Aciertos y errores de la segunda boda de Dulceida y Alba Paul

Dulceida se vuelve a vestir de novia, con menos tela que hace diez años, pero guapa de cara a pesar de todos los imposibles de su vestido

Aciertos y errores de la boda de Dulceida y Alba. Fotomontaje con imágenes de Instagram

Periodista, analista de moda y autor del blog ‘Divin@s’.

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Igual me he hecho blando, o menos duro mejor dicho. Pero el caso es que me ha atacado la bondad para ver lo bonito de esta novia 1 (no porque haya novia de primera y novia de segunda sino porque hay dos) a pesar de su imposible vestido.

ACIERTOS

1. La novia 1. Dulceida. Estaba guapa de cara, makeup y peluquería. Y esto en una novia es la mitad del éxito del conjunto total.

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2. La novia 2. Alba. Estaba mejor de lo que me habría esperado con su traje de chaqueta en cuello mao y su pantalón ancho, viendo el farragoso armario que se gasta a veces.

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3. Qué fácil es que los chicos estén guapos cuando el dress code marcado es esmoquin, basta con elegir piezas clásicas que siempre funcionan. Así vimos a Luc Loren y a Jonan Wiergo.

ERRORES

1. La novia 1. Dulceida. De frente tenía un mini pasar su vestidito siendo un santo, pero de espaldas era un picardías en toda regla. Pero ni siquiera de noche bodas, no, de noche de farra. Verdad verdadera.

¿Esto es error? Hombre la novia marca el dress code de una ceremonia. Y no era, obviamente, una ceremonia religiosa. Pero que el vestido me parecía imposible para una novia, fuese en el lugar y la circunstancia que fuese, lo tengo claro.

2. La novia 2. Alba. Parecía que la había peinado en vez de un peluquero/a aquel viaje en moto de Julieta Serrano en Mujeres al borde de un ataque de nervios. Vamos que se arremolinó ella los rizos.

3. Que había también invitados/as con armario circense, no lo dudo, y hasta algunas sin modelito por no sé qué. Pero si esto a alguien le quita el sueño, que se lo trate.

Despachado el asunto, que las novias sean felices, que eso es lo que importa al fin y al cabo.