Aciertos y errores de la alfombra roja de los Premios GEN ¡H!
Daniela Bustamante debuta en solitario en la alfombra de los Premios GEN ¡H!, una party para premiar a jóvenes talentos donde no todos eran tan jóvenes
La Plaza de Toros madrileña era el escenario de la segunda edición de los Premios GEN ¡H!, con un nutrido grupo de jóvenes talentos, que es de lo que tratan estos premios. Sin embargo algunos de los premiados e invitados de jóvenes tenían lo que nos queda de verano 26, o sea nada. Salvo que ahora lo de la juventud dure hasta pasados los cincuenta y tantos, que entonces me encanta seguir siendo un jovenzuelo a mis 56.
Aciertos
1. Inés García y el poder simple de unas lentejuelas negras en cualquier party.
2. Ana Cristina Portillo. O cómo mezclar con tino estampado, transparencia y un estupendo tránsito entre el fin del verano y el arranque oficial del otoño.
3. Portillo y Marina Barrial dan fe de que el burgundy va a seguir vivo este otoño.
4. Daniella Bustamante se había estrenado con su madre en las alfombras pero ayer era la noche para volar sola y libre. Con vestido multicapa de volantes y sandalias gold. ¿La vistió Paula? No lo dudo.
5. La buena transparencia de Carlota Melendi.
6. Alba Díaz no me gusta siempre, ayer sí. Su vestido arquitectura era una buena opción para demostrar modas y generaciones.
7. En el lado opuesto lo clásico de Natalia Palacios tenía su encanto.
8. Gabriel Guevara, o cómo ir ideal sin llevar corbatas, ni nada más formal.
9. Lidia Torrent y Jaime Astrain, dos adultos en una party de jóvenes talentos y la pareja guapa de la noche.
10. Raquel Meroño ya pasó también la edad legal de ser jovenzuela, esto no es crítica de nada, la invitan y va. Y estaba ideal.
¿Dónde estaba Carmen Lomana? Con lo que remueve un photocall hablando de esos jóvenes sin talento…
Errores
1. Viendo a Samantha Vallejo-Nágera y sus hijos me salta la duda de qué dress code interpretaron de la invitación. Porque no pillé yo todo lo circense en ningún otro invitado.
2. Ana Fernández se debió vestir como de joven pero no le cogí el punto a su look como para ir a la compra un día terrenal. De noche de premios, nada. Aunque luego se me enfade.
Tres formas de ver el error en un vestido corto:
3. El de Marta Díaz ni era vestido, ni camiseta. Si se descuida va en top.
4. El de Sara Fructuoso era de chica de la Isla de las Tentaciones cuando llega la Nochevieja. Para ellas casi todas las noches son viejas.
5. El de Ana Peleteiro era tan corto para ella que dejaba de tener sentido, a pesar de no disgustarme como vestido. Pero no era para una gala de premios, ni para un cóctel. Era para una party sin alfombras, con amigas y ganas de guateque.
6. ¿En qué momento los gemeliers pasaron de niños repeinados con jersey en los hombros a samuráis?
7. No le pillé tampoco el punto a las botas militares con el rollo lencero de Gloria Camila Ortega. Por no decir que me espantaba el conjunto total.
Hoy voy a terminar con Manuel Carrasco que es un tipo que me gusta pero que tiene el armario revolucionado. No sé entender bien qué pelea tiene con sus prendas pero va caótico muchas veces. Y defendiendo su postura ante las críticas que le tachaban de vestir muy femenino, que me parecen absurdas a estas alturas del mundo, creo que necesita a alguien que le reordene su armario. Su cazadora de ayer era ideal, pero no sé por qué consigue que no siempre lo parezca.
Lo de mezclar y sumar tendencias no es la mejor idea salvo que uno sea el colmo de la sofisticación. Pero oigan, que me niego a ponerle en el error y hoy cierro con él esta party con la misma sonrisa que me provoca su talento musical.