Aciertos y errores de la Gala del MET

divinity.es 05/05/2015 10:38

Aciertos

1 Sarah Jessica Parker y su China a través del espejo en rojo y negro. Incluido el tocado fuego de Phillippe Tracy. Divina estridencia.

2 El dos piezas glitter de Chanel de Diane Kruger. Blanco cristal, luna oriental, para la noche.

3 El exquisito jardín oriental del rojo oscuro de Bee Shaffer, la hija de Wintour. Lo firmaba Alexander McQueen. Chapó.

4 Simbología china en los bordados del rojo Valentino de Jessica Hart. Sin más.

5 Blusa, sedas y falda midi con flores que flotan. Chanel exquisito en una sutil Lily Collins.

6 Chanel alta costura, flores y coral. La China de Anna Wintour.

7 El violeta con flores de Versace en la piel espectáculo de Irina Shayk.

8 El lamé dorado con capucha de Anne Hathaway no sabemos si era muy China pero causó tanta sensación como preguntas. Bingo.

9 El Marchesa rojo y con flores XL de Poppy Delevingne. Impacto.

10 El vestido kimono de Georgia May Jagger no podía estar más acorde al dress code de este año. China.

Errores

1 La siniestra opacidad de Mary Kate y Ashley Olsen. Ni se intuía China ni rastros de una mínima luz.

2 Rihanna. De la extravagancia a la payasada hay un largo trecho.

3 A Constance Jablonksi, ella y sus chanclas, se le fue la pinza.

4 Chloe Sevigny respetó el dress code, y lo firmaba el prodigio Anderson, pero estaba hecha un cristo. Es lo que hay.

5 Chloe Grace Moretz se quedó más que corta. De pálida ni hablamos.

6 Alicia Keys estaba escandalosamente guapa pero nadie entendió su visión China. Error de dress code.

7 A Solange, hermana de Beyonce, le sentó mal el licor chino. Debió bebérselo todo para calzarse su modelito.

8 Prada firmaba, inexplicablemente, la tarta de fresa americana de una nada oriental Kerry Washington.

9 Brie Larson, Courtney Eaton y Annabelle Wallis se dejaron engañar por el barroco italiano de los Dolce&Gabanna, tan alejados del dress code de la noche y tan retrógrados como sus palabras.

10 Karen Elson se creyó Emperadora de China. O quizá fue la prepotencia de los homófobos Dolce&Gabbana. Reinas y reinonas. Ahí lo dejo.