Así es Floki, el hijo modelo y creativo de Miki Molina: tiene 25 años y vive entre Islandia, Londres y Madrid
La saga de los Molina continúa. Si estos días la reaparición rural de Miki Molina copaba algunos titulares, en esta ocasión ponemos el foco en su hijo menor, Floki. Fruto de la relación del actor con la islandesa Katrin Ólafsdóttir, el nieto del mítico Antonio Molina tiene 25 años y trabaja como modelo y operador de cámara.
Nieto de Antonio Molina, hijo de Miki, sobrino de Ángela y Mónica Molina, primo de Olivia, hermano de Andrea (la hija de Lydia Bosch), Antonio Floki Molina Ólafsdóttir parecía destinado al mundo del arte. El hijo del actor y de la directora islandesa Katrin Ólafsdóttir trabaja actualmente como modelo internacional y da sus primeros pasos como director de videoclips, cortos y producciones creativas. Además, ejerce como fotógrafo y operador de cámara.
Vive entre Islandia, Londres y Madrid
En una reciente entrevista concedida a 'El Mundo', su padre hablaba así de él: “Es muy guapo y muy humano”, decía el actor, que lleva años alejado del foco mediático. Floki es el menor de sus cuatro hijos: Clara y Adrián, nacidos de su matrimonio con la modelo Kirsa van Pallandt y Andrea, fruto de su relación con Lydia Bosch.
Floki, cuyo segundo nombre es islandés como el de su madre, mide 1,83 metros y posee una belleza cargada de personalidad. Trabaja en el mundo de la imagen con una reconocida agencia radicada en Londres, conocida por romper con los estándares tradicionales de la moda y apostar por perfiles con identidad propia y una fuerte carga creativa. En su currículum figuran colaboraciones con marcas como Diesel o Carhartt.
Gracias a sus redes sociales se intuye que se trata de un joven de gustos alternativos y muy urbanos. Vive entre Islandia, Londres, donde estudió en un prestigioso colegio del norte de la ciudad, y la casa de campo de su padre en España. Es habitual verle en festivales de música y en locales y fiestas de la escena creativa europea.
La vida burgalesa y ermitaña de su padre
El programa 'Fiesta' localizaba hace unos días a su padre en un pueblo recóndito de la provincia de Burgos. Miguel Molina, como prefiere que le llamen, asegura que es feliz en el campo. “Yo ya estoy fuera del sistema. Me he dado cuenta de que no tengo nada que ver con lo que se está haciendo porque han cambiado la calidad por la cantidad. Tomé la decisión de irme al campo, voy a hacer 63 años y quiero disfrutar esta etapa en la que he entrado porque los 60 se notan muchísimo, no solo en lo físico, sino también en lo intelectual”, explicaba en otra entrevista reciente.
Protagonista de películas de Almodóvar y de series televisivas tan recordadas como 'Lleno por favor' o 'Ana y los siete', Molina también protagonizó numerosas páginas de la prensa del corazón. Su primera mujer fue la danesa Kirsa van Pallandt, con la que tuvo dos hijos, Clara y Adrián, hoy de 40 y 38 años. En 1994 se casó con Lydia Bosch, con quien tuvo a Andrea. Años después llegaría la madre de Antonio Floki, la canadiense Sandra Blakstad.
Una de sus últimas polémicas estalló cuando los paparazzi lo fotografiaron manteniendo relaciones sexuales con Ana Obregón, su jefa en 'Ana y los siete'. Aquella historia terminó con el secuestro de las imágenes y su despido de la mítica serie. “De la noche a la mañana los guionistas decidieron que me atropellaba un coche”, recordaba en su última entrevista, asegurando que hoy mantiene una buena relación con la actriz.