El inventario completo del asalto de Kiko Rivera a Cantora: de coches a lavadoras y cabezas de toro
No hay semana en la que Isabel Pantoja y familia no copen la actualidad informativa. Así ha sido desde hace medio siglo y parece que continuará siendo. Esta semana el escándalo familiar radica en el ‘autosaqueo’ que el hijo de la tonadillera habría ejecutado en la finca Cantora. Su hermano Fran Rivera ya ha puesto el grito en el cielo porque asegura que se han retirado bienes que le pertenecen. Hacemos acopio de los objetos que han salido de la mítica hacienda gaditana.
La finca Cantora vuelve a situarse como epicentro de la información del corazón. La razón entronca con la venta de la propiedad y la salida de objetos que habría tenido lugar en las últimas semanas. Según se desveló hace unos días en ‘De Viernes’, Kiko Rivera se presentó en la emblemática hacienda para ejecutar un asalto siguiendo órdenes explícitas de su madre y su tío Agustín. El inventario de objetos que el hijo de la reina de la tonadilla se llevó de la que todavía podría seguir siendo su casa ha sido objeto de polémica. Repasemos qué bienes habría extraído el DJ de Cantora y los motivos por los que lo vuelven a situar en el ojo del huracán.
El coche que Paquirri le regaló a Isabel y unas calesas
Kiko Rivera, que acudió a gestionar tan singular mudanza en compañía de su novia Lola, coordinó la salida de objetos diversos. Entre ellos dos vehículos con más de 40 años de antigüedad: un Volkswagen golf descapotable blanco que Paquirri le habría regalado a Isabel por su boda y un todoterreno de color rojo de la marca Mercedes que el torero utilizaba para recorrer la finca. También habrían salido, con destino la casa que la tonadillera tiene en El Rocío, dos calesas o coches de caballos. Todos los objetos en evidente estado de abandono.
Seis cabezas de toro
Los objetos más polémicos de esta extracción serían siete cabezas de toro de los años de gloria de Paquirri en los ruedos ya que muchas serían propiedad de Francisco y Cayetano Rivera. Según Sandra Aladro, los astados estaban en el salón principal de Cantora. Estas cabezas eran tan importantes para Paquirri que figuran en su testamento. Se repartieron el 27 de septiembre del 87, cuando se firma ese testamento. Una herencia que “firmaron todos de acuerdo, incluida Isabel Pantoja, igual que firmó que se repartían los trajes”.
La colaboradora del Telecinco ha explicado cuál habría sido el reparto que Paquirri dejó escrito en lo que se refiere a esas cabezas de toro que se llevó Kiko. “Una de esas cabezas, la del toro Buena Suerte que le abrió la puerta grande de Madrid a Paquirri, era para la familia Rivera Pérez. Era para la madre y el tío de nuestro compañero Canales Rivera. La tiene Kiko desde el viernes 17 de abril”, contó en ‘El Tiempo Justo’ con Canales Rivera presente en el plató.
Una lavadora vieja y una maleta misteriosa
Completan el listado de bienes una lavadora vieja que hasta la fecha estaba destinada al personal de servicio de la casa y una misteriosa maleta con documentación que el propio Kiko habría entregado personalmente a su madre en Canarias. La guardesa de la finca, Almudena Mateos, lamentó que no solo le han dejado sin un bien de primera de necesidad, sino que las formas del DJ y su novia el día de autos dejaron mucho que desear.
El asalto le podría traer consecuencias al hijo de Isabel Pantoja ya que el empresario libanés que compró la deuda del terreno estaría estudiando emprender acciones legales contra la pareja. Según publica ‘Semana’, entrar por la fuerza y realizar daños en la casa puede tener consecuencias, aunque jurídicamente Kiko Rivera siga siendo el propietario.
Hace unas semanas, el programa presentado por Joaquín Prat sacaba a la luz las imágenes de unos tráilers llevándose todos los muebles de Cantora tras haber decidido ponerla a la venta. "La casa está arrasada", decían en el programa. Al parecer, la tonadillera se habría llevado todo de la casa y no habría dejado "ni un interruptor, ni un enchufe, ni un sanitario", ni si quiera "los aparatos pelados de aire acondicionado". El director de la revista mencionada ha sido claro al afirmar que "quien la compre se va a dejar una ruina".