La complicada infancia de Ajla Etemovic, ex de Jota Peleteiro, nacida en Serbia y refugiada de guerra
La actualidad rosa de la semana pasa por la separación matrimonial de Jota Peleteiro y su mujer, Ajla Etemovic. La modelo parece haberse cansado de las presuntas infidelidades del futbolista, también exmarido de Jessica Bueno. A pesar de que estos son momentos complicados para ella, en su vida ha vivido episodios mucho más duros. La maniquí nació en 1992 en Serbia, cuando la antigua Yugoslavia estaba en plena guerra civil, una época marcada por el hambre y la precariedad.
El programa 'De Viernes' incluye en la escaleta de esta semana una exclusiva: la primera entrevista de Ajla Etemovic tras su separación matrimonial. Para contextualizar la figura de esta modelo, conviene repasar su biografía, marcada por la huida y la necesidad. Con tan solo tres años junto a su familia cruzó Europa a la deriva para dejar atrás los horrores de la guerra.
La historia de Ajla arranca en 1992. Nació en Serbia, república de la antigua Yugoslavia, poco después del estallido de la guerra civil que asolaría la zona durante una década. Su primer año de vida transcurrió entre bombardeos, sirenas, refugios y desolación. Sus padres decidieron escapar en 1996 junto a sus dos hijos (tiene un hermano mayor), en busca de un futuro mejor. "Dieron un paso muy difícil sin conocer el país ni el idioma, cambiaron de país para darnos una buena vida", recuerda con agradecimiento Ajla. "Mi personalidad es la de una mujer serbia, muy apasionada y fuerte. Soy una mujer muy eslava", concluye.
Llegaron a Países Bajos "con una mano delante y otra detrás"
Convertidos en refugiados de guerra, los Etemovic cruzaron Europa con destino a Países Bajos. Según la propia Ajla, en una entrevista concedida a Telecinco Outdoor, llegaron a Holanda "con una mano delante y otra detrás", dejando atrás prácticamente todo. Este exilio marcó profundamente sus primeros años, aunque ella misma ha reconocido que apenas conserva recuerdos claros de aquella etapa y que, pese a las circunstancias, tuvo una infancia feliz gracias al cariño familiar.
La exmujer de Peleteiro (que se ha quitado el apellido de casada en redes como símbolo de libertad) creció en un entorno multicultural, pero se adaptó rápidamente a la cultura neerlandesa. Sus padres trabajaron duro para sacar adelante a la familia. Aunque la modelo ha hablado poco de detalles concretos, sí ha destacado que su infancia le inculcó valores como la constancia, el esfuerzo y la importancia de la familia.
Empezó a trabajar con tan solo 14 años
A pesar de todo, las dificultades económicas eran evidentes. Países Bajos es un país con un alto coste de vida y la situación de los Etemovic no era sencilla. Para ayudar en casa, Ajla empezó a trabajar como modelo con solo 14 años. Su altura, sus rasgos y su carisma llamaron rápidamente la atención de agencias, lo que la llevó a desarrollar una carrera internacional desfilando en ciudades como París, Milán y Nueva York. No abandonó la moda hasta la pandemia. Según explicó en su entrevista para Outdoor, no echa de menos ni los desfiles ni el ritmo de vida que llevaba entonces.
Una mujer que busca recuperar su independencia
Actualmente, Ajla tiene 33 años y es madre de dos hijos: Zayn, de una relación anterior, y Mansour Malik, fruto de su matrimonio con Jota Peleteiro. No se arrepiente de su pasado. "Todo lo que ha pasado me ha traído hasta aquí. No cambiaría nada", asegura. Parece que también ha renunciado al islamismo ya que en sus redes sociales ya aparece de nuevo sin velo y con actitudes propias de la libertad de Occidente.
Aunque Ajla nunca hizo una declaración tan explícita como Jota, su conversión al islam se da por asumida en su entorno, especialmente tras su matrimonio religioso y la educación que han dado a su hijo en esta fe. Ahora, tras la ruptura, comienza una nueva etapa en la que busca recuperar su independencia, empezando por su participación en 'De Viernes' para relatar su versión de los hechos.