19 años del bautizo de la infanta Sofía: así fue el último acto familiar con Marichalar y los Urdangarín
Este 15 de julio se cumplen 19 años de una jornada histórica para la Familia Real española. Tal día como este, pero de 2007, los Borbón Ortiz bautizaban a la infanta Sofía. Aquel fue el último gran evento familiar al que acudieron quienes un día fueron considerados miembros esenciales de la familia del rey Felipe, entonces príncipe de Asturias. Allí estaban el rey Juan Carlos, todavía en ejercicio; Jaime de Marichalar; los Urdangarin... Repasamos la intrahistoria de aquella jornada.

El Palacio de la Zarzuela acogió la tarde del 15 de julio de 2007 un acontecimiento histórico: el bautizo de la infanta Sofía, hija menor de Felipe VI y la reina Letizia. Lo hizo vestida con el mismo faldón blanco de encaje con el que fueron bautizados su abuelo paterno, su padre, sus tías las infantas, sus primos y su hermana Leonor. Sus padrinos fueron Paloma Rocasolano, madre de doña Letizia y abuela de la protagonista, y Konstantin de Sajonia-Coburgo-Gotha, príncipe de Vidin e hijo de Simeón de Bulgaria.

Minutos antes del oficio religioso, la familia realizó un posado que hoy resultaría del todo inverosímil. Allí estaban todos los que hoy ya no figuran ni se les espera. Comparecieron Juan Carlos y Sofía ejerciendo de feliz matrimonio; Elena y Cristina de Borbón, acompañadas por quienes entonces eran sus respectivos maridos, Jaime de Marichalar e Iñaki Urdangarín; así como sus hijos Froilán y Victoria Federica de Marichalar y Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin. En el retrato de grupo también figuraban otros rostros que hoy han fallecido: los bisabuelos maternos Francisco Rocasolano, Enriqueta Rodríguez y Menchu Álvarez del Valle, además de Irene de Grecia, hermana de la reina Sofía.
El estilismo de Letizia: un Varela y taconazos

Para aquel acto, la reina Letizia volvió a confiar en quien por entonces era su diseñador de cabecera, Felipe Varela. Lució un diseño liso de tirantes y falda tubo con chaqueta larga de cuello solapa y manga francesa confeccionada enteramente en encaje blanco, que conectaba icon el faldón bautismal de su pequeña a través de este luminoso tejido. La entonces princesa decidió complementarlo con unos zapatos de tacón peep toe de color plateado. Lass elecciones que serían impensables hoy en día. En cuanto a las joyas, la entonces princesa de Asturias apostó por unos pendientes de diamantes con perlas australianas y por las pulseras de oro amarillo con los nombres de sus hijas en pavé de diamantes.
Su marido, don Felipe, lució un tradicional traje de chaqueta azul marino y la Reina Sofía apostó por un elegante traje amarillo. Las infantas Elena y Cristina apostaron por el beige y el blanco roto, mientras que la madrina Paloma Rocasolano lució un vestido con chaqueta a juego en un suave rosa pastel. Telma Ortiz, por su parte, se atrevió con un vestido de lunares.
Muchas autoridades y una traviesa Leonor
La jornada sacramental, oficiada por quien entonces era cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, también contó con la presencia de varias autoridades del Gobierno de Zapatero. El Ejecutivo del hoy procesado por contrabando de joyas estuvo representado por la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, cuya imagen pública era entonces muy distinta a la actual, así como por los presidentes del Congreso y del Senado.
A pesar de la presencia de la élite política, todas las miradas estuvieron puestas en la bebé homenajeada y en su hermana Leonor, que entonces no había cumplido los dos años. Simpática e inquieta, la niña correteaba de un lado para otro intentando llamar la atención de los invitados e incluso ocupar el lugar de su hermana.

En uno de los momentos más solemnes de la ceremonia, Leonor se dirigió a su madre, que sostenía a la infanta Sofía en brazos, y esta le hizo un gesto con la mano para indicarle que guardara silencio. Incluso Felipe VI decidió coger a su primogénita en brazos para evitar que fuera de aquí para allá, aunque no le resultó una tarea sencilla.
