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Las raíces de Arturo Pérez-Reverte: pasó la infancia en un poblado de empleados de una refinería

Arturo Pérez-Reverte se ha convertido en uno de los intelectuales más aplaudidos de la actualidad. El escritor y columnista, que cuenta con un ejército de admiradores que se cuentan por millones, tiene una biografía peculiar. Pasó su infancia en el Poblado de Escombreras, un asentamiento para empleados de una refinería que él define como “un auténtico paraíso”.

Arturo Pérez-Reverte
Pérez Reverte define como "un paraíso" el asentamiento en el que creció. Cordon Press

Periodista especializado en corazón y autor del blog ‘Oteradas’.

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Profundizamos en los orígenes de Arturo Pérez-Reverte, el escritor superventas más aplaudido de la literatura contemporánea en español. El académico y columnista tiene 71 años, nació el 25 de noviembre de 1951, y pasó su infancia en un peculiar enclave situado a las afueras de Cartagena: el Poblado de Escombreras o Poblado de Represa.

Arturo Pérez Reverte en su juventud
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Se trata de un peculiar asentamiento, hoy desaparecido, que se ideó para alojar a los empleados de la refinería Repesa, una de las primeras refinerías de petróleo de España, actualmente conocida como Repsol. Este lugar fue un auténtico experimento urbanístico de los años 50. Allí convivían los trabajadores y las familias de la empresa.

Un lugar que el autor rememora con cariño

Empleados de distintos niveles, jefes y obreros vivían en el mismo lugar y compartían los servicios: comercios, escuela, iglesia, casino, cine, transporte, piscina e instalaciones deportivas. “Ahora que somos mayores, quienes seguimos vivos recordamos el lugar como un paraíso: primeros juegos, primeros amores, primeras aventuras. Primeras experiencias de la vida”, declara el propio Pérez-Reverte.

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“Había diferencias sociales a la hora de relacionarse —como las hay ahora—, pero los mayores convivían con respeto y los niños nos criábamos juntos, jugábamos juntos, correteábamos en pandilla por aquellos campos, montes y orilla del mar, e íbamos al mismo colegio de primaria”, cuenta el académico en una columna sobre los lugares de su infancia.

A pesar de que el término 'poblado' sugiere un lugar carente de servicios, el enclave donde Pérez-Reverte pasó su niñez y juventud estaba perfectamente urbanizado y era autosuficiente. Además, estaba bien comunicado con Cartagena mediante cuatro autobuses, tranvías y ferrocarriles de vía estrecha.

Según informa el periódico murciano ‘La Verdad’ en el Poblado de Escombreras llegaron a ser 2000 vecinos.  “Cada vez que aquellos niños que jugaban en sus calles se reencuentran, ahora con casi 60 años, siempre terminan hablando de las fiestas, el casino, la tienda de Pepito, la piscina, los polos de Agustina, y otros muchos temas que hacían retroceder el tiempo a esos dorados años 60”, rememora la prensa local.

Los antiguos vecinos comparten recuerdos del poblrado en sus redes sociales

Un incendio ocurrido en 1969 en la refinería en la que trabajaban sus habitantes marcó el comienzo de su final: Por razones de seguridad, debido a la proximidad de las instalaciones industriales, se tomó la decisión de que fuera progresivamente clausurado. Sus habitantes se marcharon a otros pueblos de la Comarca del Campo de Cartagena. Cuentan las crónicas de la época que el panadero, que se resistía frontalmente al desalojo, fue el último en abandonar su hogar.