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La vida actual de Alfonso Díez 15 años después de su boda con Cayetana de Alba: con casa en Chamberí y sin pareja

Este lunes, 5 de octubre, se cumplen 15 años de la boda de Cayetana de Alba con Alfonso Díez. Aquella fue una jornada inolvidable que convirtió al exfuncionario en una de las figuras más destacadas de la aristocracia del país. Tras el fallecimiento de la inolvidable duquesa, su viudo se replegó mediáticamente y permanece alejado de los focos. Profundizamos en todo lo que se sabe de su vida actual.

Alfonso Díez , en un evento reciente. Cordon Press

Periodista especializado en corazón y autor del blog ‘Oteradas’.

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Quince años después de darse el 'sí, quiero' con Cayetana de Alba, su viudo, Alfonso Díez, se mantiene alejado de la escena pública. Tiene 75 años, diez menos de los que tenía la duquesa el día que se casó con él. Discreto y poco amigo de la atención pública, mantiene una vida desahogada, pero tranquila, en el madrileño barrio de Chamberí. Tras la muerte de Cayetana, Alfonso abandonó Sevilla y el Palacio de Dueñas para regresar a Madrid y, en 2016, adquirió un piso de más de 200 metros cuadrados. Desde entonces, este inmueble se ha convertido en su residencia habitual.

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Vida resuelta y sencilla

Díez cuenta con una situación económica bastante cómoda: como funcionario jubilado de la Seguridad Social, cobra una pensión de 2.000 euros, a la que hay que sumar la paga vitalicia de 3.000 euros mensuales que la duquesa le dejó. Además, Alfonso obtiene ingresos complementarios del arrendamiento de algunas propiedades de las que es titular.

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En el terreno sentimental, Alfonso no ha rehecho su vida. "Cayetana ha sido fundamental en mis sentimientos en el pasado. En el presente, forma parte de mis pensamientos. En el futuro, cuando piense en ella, formará parte de lo mejor que he tenido en mi vida", declaraba en su recuerdo.

No hay que confundir la discreción de Alfonso con una vida oculta. Es habitual verlo paseando por su barrio y acudiendo a diversas actividades culturales. En ocasiones, se trata de eventos con presencia de la prensa. En los últimos años lo hemos visto asistir a homenajes taurinos, funerales de amigos cercanos y actos conmemorativos, como los dedicados al torero Curro Romero o a la princesa Ira de Fürstenberg. También lo vimos en la boda de Cayetano Martínez de Irujo y Bárbara Mirjan o en un homenaje organizado por sus hijos, gestos que confirman la buena relación que mantiene con la Casa de Alba.

También es habitual que viaje a Palencia, ciudad de la que es oriundo, para disfrutar de su familia y de sus amigos de toda la vida. El exfuncionario disfruta de planes tranquilos, como la lectura, el cine o el arte románico que puede admirarse en su tierra natal. Alfonso heredó de su padre la pasión por las antigüedades y, de su madre, Pilar Carabantes, el carácter afable.

Sus comentados retoques estéticos

Aunque no le gusta ser el centro de atención, lo cierto es que Alfonso ha acaparado titulares por su cambio físico. En sus apariciones públicas, su aspecto rejuvenecido genera un gran impacto y lo devuelve a la primera línea de la prensa del corazón. Al parecer, Alfonso se habría sometido a varios retoques estéticos, entre los que figurarían un implante capilar, una blefaroplastia completa, una rinoplastia, la redensificación facial y la marcación del arco mandibular.

Así fue su noviazgo con la duquesa

Alfonso Díez y Cayetana de Alba empezaron a salir en 2008. Se habían conocido a través del hermano de Alfonso, Pedro, anticuario al que la duquesa visitaba con frecuencia. Coincidieron en su tienda y Alfonso, todavía funcionario, quedó fascinado por la personalidad, la cultura y el carácter de Cayetana. Durante años mantuvieron un contacto esporádico a través de cartas y felicitaciones, sin que la relación pasara de la amistad.

El verdadero inicio del romance llegó en 2008. Tras un primer reencuentro en el Rastrillo de Nuevo Futuro, volvieron a coincidir a las puertas de un cine en Madrid. Después de aquellos encuentros y con la mediación de una amiga, Cayetana lo invitó a almorzar en Liria y empezaron a volverse inseparables: compartían el amor por el cine, el arte y las largas conversaciones. En poco tiempo, su amistad se transformó en un noviazgo discreto, pero intenso, que, pese a las reticencias familiares y mediáticas, los llevaría al matrimonio el 5 de octubre de 2011. Su vida conyugal fue breve, ya que Cayetana falleció tres años después, el 20 de noviembre de 2014.