
Amy Winehouse: Un estilo único
TATUAJES A GOGÓ. Amy Winehouse no sólo tenía una gran voz, sino que además presumía de comportarse y vestir diferente a todas las demás cantantes. A veces un éxito de estilo, a veces un fracaso. Pero nadie le negó que su inspiración años 60 la hacía ser ella misma. Desde que lanzase su primer disco (Frank, en 2003) hasta su muerte en julio de 2011 la cantante se hizo una larga colección de tatuajes, desde una herradura invertida, hasta una polémica solapa de bolsillo en el pecho con el nombre del que fuera su marido (Blake Fielder-Civil), pasando por una chica con los pechos descubiertos a la que alguna vez, por exigencias del guión, le tuvo que pintar un bikini. Por cierto, si os fascinan, os podéis comprar un kit completo.






