Una novia, tres vestidos: los originales looks de Teresa Andrés en su boda con Ignacio Ayllón, al detalle

  • Teresa Andrés Gonzalvo ha lucido tres vestidos firmados por Navascués

  • La influencer valenciana ha plasmado en cada pieza su particular estilo, donde mezcla modernidad y tradición

Valencia se ha vestido de gala este fin de semana para celebrar la boda de una de las jóvenes más influyentes de la Comunidad Valenciana. Teresa Andrés Gonzalvo ha puesto el broche de oro a su historia de amor con Ignacio Ayllón tras 12 años de relación. La novia, conocida por su elegante y particular gusto para la moda, prometía no defraudar con la elección de sus tres vestidos.

Clásico, inspirado en Lady Di y en las Fallas de Valencia: el primer vestido de la novia

Los recién casados han contraído matrimonio en el Monasterio de Santamaría, donde, arropados por algunos de los influencers más relevantes del panorama nacional, se han dado el 'sí, quiero'.

La empresaria acudía a la iglesia acompañada por su hermano, donde conseguía dejar sin palabras tanto a los allí presentes como a los millones de espectadores que pudieron disfrutar de su enlace en riguroso directo.

El primer look nupcial de Teresa estaba firmado por Navascués, firma en la que ha confiado en otras ocasiones y que ha conseguido crear para ella una pieza muy especial. Andrés Gonzalvo tenía claro cómo quería que fuera su vestido y no dudó en tomar como referencia uno de los vestidos que Lady Di utilizó a lo largo de su vida a la hora de diseñar el escote de su vestido de novia. La influencer adora el estilo de la difunta princesa y no es la primera vez que se inspira en Diana de Gales tiene guiños a su icono con alguno de sus looks.

Además, tal y como explican desde el propio taller a la web de la revista '¡Hola!', la joven quiso que su vestido guardase un guiño a las fiestas regionales de su tierra: las Fallas. Para ello, como todos los trajes de fallera, el pechero del vestido fue endurecido.

Confeccionado en gazar de seda lisa, llama la atención por sus cuatro metros de cola desmontable que pudo retirar durante el coctel que ofreció posteriormente a sus invitados. Como complementos destacan el velo del siglo XIX que le han prestado desde un anticuario valenciano o las joyas de brillantes de los años 50 del XX que lució.

Con volúmenes: el segundo vestido de la novia

El segundo vestido de la novia es Teresa al 100%. Acostumbrados a verla luciendo piezas con exagerados volúmenes en cada fiesta y cada evento, era previsible que estos también estuviesen el día de su boda. Quizás no en la ceremonia religiosa, pero sí en los actos posteriores.

De nuevo firmado por Navascués, esta pieza de gazar de seda es escote a la caja, corte hasta los pies, manga larga y marcadas hombreras. Pero sin duda, lo más evidente y especial del vestido, es el original volante que nace del cuerpo.

Corto y con transparencias: el tercer vestido de la novia

Teresa tenía claro que quería un vestido corto para el baile. Por eso, tras la cena y pasada la medianoche, fue a cambiarse para dejar a todo el mundo sin palabras con su tercera apuesta. Un ajustado vestido de múltiples capas de gasa de seda, manga larga, transparencias y escote Bardot, también desmontable. Como complemento, una gigantesca pamela.

Por supuesto, esta tercera pieza también llevó el sello de Cristina Martínez-Pardo Cobián, directora creativa de Navascués.