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Cómo organizar una boda sin morir en el intento: los 9 errores más comunes

Errores que debes evitar en tu boda. Pexels
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Cometer errores al organizar una boda es algo muy común. Por mucho tiempo que hayas tenido para los preparativos, aunque tengas un presupuesto holgado y hayas contratado a la mejor wedding planner, hay detalles que parecen incontrolables… o no. Aunque debes tener en cuenta que los imprevistos son normales y que no debes dejar que te arruinen tu gran día, aquí tienes algunos errores que puedes evitar si los tienes en cuenta (y que son más comunes de los que imaginas).

1.No respetar tu presupuesto

Una boda puede convertirse en una trampa mortal, económicamente hablando. Son tantas las posibilidades para un solo día, que podrías gastar cualquier cifra imaginable. Pero la realidad es que la gran mayoría de las parejas deben definir muy bien cuál es su presupuesto antes de empezar con los preparativos.

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De hecho, es el primer paso. Y como la tentación va a aparecer a cada paso, es fundamental tener muy claro que no hay que exceder la cantidad acordada para que no acabes con una deuda que os desbarate la economía. No olvides que una boda sencilla puede ser la más bonita y recordada.

2.Obsesionarte con tu aspecto físico

Teníamos que tocar este tema. Sabemos que quieres verte maravillosa el día de tu boda y sin duda lo vas a estar. Por supuesto que hay formas de potenciar tu belleza para ese gran día y será estupendo todo lo que hagas: algún tratamiento en cabina, cuidar tu alimentación, hacer deporte, mimar tu piel y cabello… Pero olvídate de buscar un cambio drástico que aumente la presión que seguramente ya sientes y que, sobre todo, no te beneficie.

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Descarta las dietas extremas, ya que perjudican a tu salud y te harán llegar agotada, o ten mucha precaución con cualquier tratamiento estético. No olvides que vas a casarte con alguien que te quiere por como eres a día de hoy y que está convencido de querer dar este paso contigo. Quiérete y cuídate como te mereces.

3.No probarte el vestido cuando lo recojas

Con la intención de que el vestido llegue en perfectas condiciones al día de la boda, es muy posible que te aconsejen que no te lo pruebes al llegar a casa. Para eso ha habido días de pruebas y últimos arreglos. Es cierto, pero si hay algún detalle que se ha quedado sin resolver no vas a poder descubrirlo cuando llegue el momento de vestirte para ir al altar.

Lo ideal es que te lo pruebes en el mismo momento en que te lo entreguen, así podrás comprobar con el diseñador o la persona encargada que todo está perfecto. Si no es posible, pon el máximo cuidado para no mancharlo, pero pruébatelo al llegar a casa. 

4.Planificar el catering sin pensar en tus invitados

Puede que te encante la propuesta de menú que te hace la empresa de catering y que quieras aceptarla sin pensar en más complicaciones. Pero se trata del menú que vas a ofrecer a tus invitados y necesitas saber que van a disfrutarlo y, sobre todo, poder comerlo.

En la invitación de boda debes indicar que al confirmar la asistencia necesitas saber cualquier tipo de alergia o intolerancia alimentaria. Cuando dispongas de esa información, tienes que asegurarte de que tus proveedores pueden cubrir las necesidades de todos y ofrecer alternativas de calidad para quienes no puedan tomar gluten, huevos, marisco, lactosa o carne.

5.No dejar todo por escrito con tus proveedores

Este error es muy común, sobre todo cuando hemos delegado en algún amigo algún preparativo. Seguro que confías en esa persona al 100% para la tarea que le has encargado, ya sea la música, las fotos o el catering. Sin embargo, todo lo que acordéis debe quedar por escrito, como si se tratara de un proveedor desconocido.

Piensa que si no es así, puedes estropear una amistad y no tener aquello con lo que contabas el día de tu boda. Evidentemente, esto se aplica a cualquier tipo de proveedor. Revisa bien todo lo que firmes y asegúrate de que no queda ni un detalle que no esté escrito, porque si no es así luego no podrás reclamarlo.

6.No revisar la ubicación de los invitados

Hacer un buen sitting plan es complicado, para qué nos vamos a engañar, pero merece la pena invertir tiempo en prepararlo y repasarlo las veces que haga falta. Habrá mesas que resulten fáciles de diseñar, pero otras pueden suponer un quebradero de cabeza.

No lo pases por alto y da lo mejor de ti para procurar que todo el mundo esté a gusto: que nadie se quede desplazado de su grupo de amigos, no sentar juntos a quienes no se lleven bien, que las mesas de conocidos sean próximas, que los niños tengan espacio para moverse o que los fumadores estén cerca de la puerta… ¿Es posible todo? Quizás no, pero hay que intentarlo y, sobre todo, dedicarle tiempo y revisarlo las veces que haga falta.

7.No hacer una planificación de fotos

Todo lo que no planifiques antes de la boda, no sucederá. Si puedes permitírselo, no hay mejor decisión que contratar a un fotógrafo profesional. Además de conseguir las mejores instantáneas para el recuerdo, sabrá que fotos clásicas no pueden faltar en tu álbum de boda.

Pero no puede saber si quieres una foto con todas tus amigas de la universidad, con los testigos o con los niños que asistan. Fotos no te van a faltar, pero si crees que hay algunas que lamentarás no tener, haz una lista con ellas y delega en alguien que se cumpla. 

8.No ser insistente con los proveedores

Lo más probable es que no quieras ser pesada y que confíes en todo lo que hayas acordado con los proveedores (por escrito, ya sabes). Pero lo cierto es que, aunque sean grandes profesionales, pueden estar desbordados de encargos o pasar por alto algún detalle. Una de tus misiones es insistirles para que te confirmen, hasta el último momento, que todo está a punto para tu gran día. Sí, puede que seas una clienta que prefieran olvidar, pero no darás lugar a ningún descuido. 

9.Quedarte con una maquilladora que no te gusta

Dar con el profesional ideal para maquillarte el día de tu boda es esencial. Debe ser alguien que, además de ser experto la materia, sepa entender cómo eres y cómo potenciar tu belleza natural brocha en mano. Así que planifica con tiempo las pruebas de maquillaje y peluquería porque si no es lo estabas buscando, debes tener margen para buscar a otra persona. Y, por supuesto, debes saber qué puedes hacerlo, ya que es tu gran día.